El presidente de Colombia, Abelardo De la Espriella, ordenó el traslado inmediato de 117 presos considerados de “alto perfil” y vinculados a las negociaciones de paz con grupos armados. La medida apunta a reforzar la seguridad en las cárceles y a desarticular las estructuras que esos detenidos pudieran haber organizado dentro de los establecimientos penitenciarios.

Los internos serán llevados a unidades de alta seguridad, en el marco de la política de mano dura contra el narcotráfico que De la Espriella prometió durante su campaña. Según informó la Presidencia, el operativo busca “fortalecer el control penitenciario, elevar las condiciones de seguridad y contener cualquier capacidad de las estructuras criminales para mantener, coordinar o fortalecer sus actividades desde las cárceles”.

Durante la jura de su cargo, realizada el viernes en Cali, el mandatario les advirtió a los grupos armados que tienen “dos caminos”: “Someterse al imperio de la ley o enfrentar la fuerza decidida del Estado colombiano y su fuerza pública”. En ese mismo discurso, apeló a uno de los principales símbolos de su campaña y afirmó: “Que no se equivoquen, el tigre ha llegado y sabrán lo duro que muerde cuando se trata de defender al pueblo colombiano”.