Las comisiones de Comercio Internacional y Asuntos Exteriores del Parlamento Europeo han dado este martes un paso significativo al aprobar la modernización de la relación comercial y política con México. Esta decisión es un hito en el proceso de ratificación que busca fortalecer los vínculos entre la Unión Europea (UE) y el país latinoamericano. Desde la firma del Acuerdo Global en 2000, ambos actores han mantenido una relación que ha evolucionado, pero que necesitaba ser revisada para adaptarse a la nueva realidad geopolítica y a los desafíos contemporáneos.

La revisión de este acuerdo ha sido un largo proceso que ha llevado más de diez años de negociaciones. La modernización incluye dos acuerdos importantes: uno que actualiza el marco general de cooperación y otro provisional que aborda temas comerciales específicos. Se espera que este último sea ratificado de forma definitiva en julio, tras la aprobación en la Eurocámara y el Consejo de la UE. Esta serie de reformas busca no solo actualizar las normas comerciales, sino también alinearlas con las necesidades actuales de ambos socios.

Desde la implementación del primer acuerdo, el comercio entre la UE y México ha experimentado un crecimiento notable. En los últimos 25 años, el intercambio de bienes se ha cuadruplicado, con más de 43.000 empresas europeas, en su mayoría pequeñas y medianas, exportando hacia el país norteamericano. Asimismo, más de 11.000 empresas de la UE están activamente operando en México, lo que resalta la importancia del país como socio comercial estratégico para Europa.

Durante la cumbre bilateral celebrada en mayo, se firmaron los acuerdos que permiten la entrada provisional de la parte comercial. Sin embargo, la entrada en vigor definitiva de ambos acuerdos depende de la adopción formal por parte del Parlamento Europeo y del Consejo. La votación de este martes marca un avance en este sentido, y se prevé que el pleno del Parlamento se pronuncie al respecto en la sesión de julio en Estrasburgo, Francia.

El enfoque de la modernización busca construir una "asociación estratégica integral" que beneficia especialmente a las pymes europeas que operan en el mercado mexicano. Se establecen aranceles más bajos y se mejora la protección de las indicaciones geográficas, junto con un mejor acceso a la contratación pública para las empresas de la UE. Además, se establece un marco político de cooperación que refuerza los lazos entre ambas partes.

Los nuevos acuerdos abordan una amplia gama de temas, que incluyen la seguridad, la justicia, el desarrollo sostenible, el cambio climático, la transformación digital y la defensa de los Derechos Humanos. Un aspecto crucial de esta modernización es el compromiso de mantener un diálogo periódico sobre Derechos Humanos, seguridad y justicia, así como estrategias para prevenir y combatir la corrupción.

En el ámbito comercial, se busca facilitar el acceso al mercado mediante la eliminación de la mayoría de los aranceles restantes y la mejora de las condiciones para la inversión y el comercio de servicios. Esta modernización no solo representa un avance en términos económicos, sino que también establece un nuevo estándar en la cooperación internacional, reafirmando valores compartidos como el Estado de derecho y el multilateralismo.