Luanda, 18 de abril (Redacción Medios Digitales) - Durante su visita a Angola, el Papa León XIV se pronunció enérgicamente contra lo que denominó "la lógica extractiva" que predomina en el continente africano. En su discurso inaugural ante las autoridades del país, el pontífice puso de relieve cómo los intereses egoístas han generado un ciclo de sufrimiento, muertes y catástrofes sociales y ambientales. Este mensaje se enmarca en su primera visita a Angola, tras haber estado en Argelia y Camerún, y refleja su compromiso con la justicia social y los derechos humanos en una región con grandes riquezas, pero marcada por la pobreza.
En su primer acto oficial, el Papa se reunió con el presidente João Manuel Gonçalves Lourenço en el palacio presidencial. Posteriormente, se dirigió a un amplio auditorio donde, en un portugués fluido, destacó la alegría del pueblo angoleño. Sin embargo, también reconoció que este mismo pueblo enfrenta el dolor y la decepción provocados por la desigualdad y la injusticia. "Ustedes saben muy bien que, en numerosas ocasiones, sus regiones han sido vistas como lugares de extracción, donde se toma sin dar nada a cambio. Es fundamental romper este ciclo que reduce la vida a una mera mercancía", expresó León XIV, haciendo un llamado a la reflexión.
Angola, a pesar de ser uno de los principales productores de petróleo y gas, así como poseedor de vastas reservas de diamantes, enfrenta una realidad compleja. Alrededor del 30% de su población vive en condiciones de pobreza, lo que contrasta drásticamente con la riqueza de sus recursos naturales. Este desequilibrio social ha sido objeto de críticas por parte de diversas organizaciones humanitarias, que han señalado la impunidad con que actúan las fuerzas de seguridad del país, a menudo violando derechos humanos para silenciar voces disidentes. En este contexto, el Papa instó a los líderes a priorizar la justicia y la paz por encima de los intereses particulares.
El mensaje del Papa fue claro al criticar la actitud de aquellos que, en lugar de buscar el bien común, optan por caminos que perpetúan la injusticia y la pobreza. "Queridos hermanos, los intereses prepotentes que acaparan las riquezas materiales traen consigo un sufrimiento incalculable. Es imperativo que quienes tienen el poder elijan la reconciliación y la tolerancia", advirtió el Papa, enfatizando la necesidad urgente de un cambio en la dirección del desarrollo del país.
A lo largo de su discurso, León XIV también hizo un llamado a los gobernantes para que antepongan el bienestar social al beneficio personal. Subrayó que la historia eventualmente les dará la razón, incluso si en el presente enfrentan resistencias. "Los déspotas y tiranos, tanto físicos como espirituales, buscan convertir a las almas en entidades pasivas, propensas a la inercia y a la sumisión", afirmó, haciendo eco de su compromiso con la dignidad humana.
La creciente población católica en Angola, que actualmente representa el 48,5% de la sociedad, subraya la relevancia del mensaje del Papa. En un ámbito donde la fe se entrelaza con la vida cotidiana, sus palabras resuenan con fuerza. La esperanza de un futuro más justo y equitativo para el pueblo angoleño depende de la capacidad de sus líderes para escuchar y actuar siguiendo el camino del bien común, evitando la trampa de la lógica extractiva que ha marcado la historia del continente africano.



