El peronismo continúa enfrentando tensiones internas a pesar de haber alcanzado un acuerdo de unidad en la conducción del Partido Justicialista (PJ) de la provincia de Buenos Aires, donde el gobernador Axel Kicillof asumió la presidencia. En una jornada marcada por negociaciones intensas, se definió quién ocuparía la vicepresidencia primera del Senado provincial, un puesto clave que refleja el pulso político dentro del oficialismo. La facción kirchnerista, bajo el liderazgo de Cristina Kirchner, logró hacerse con este cargo, lo que implica un avance en la disputa interna que ha caracterizado al peronismo en los últimos tiempos.
Mario Ishii, actual intendente en uso de licencia de José C. Paz, fue designado como vicepresidente primero del Senado. Su elección fue respaldada por el kirchnerismo, lo que le permitió superar las aspiraciones del gobernador Kicillof, quien había propuesto a la senadora Ayelén Durán para el puesto. A pesar de la resistencia, Durán asumirá la vicepresidencia segunda, lo que refleja la complejidad de las alianzas dentro de la coalición gobernante.
Las luchas internas del peronismo se hicieron evidentes en la Cámara alta, donde Ishii, ahora senador por la Primera sección electoral, había manifestado su interés por la vicepresidencia desde hace tiempo. Este rol es crucial, ya que el vicepresidente primero asume funciones en la Legislatura y en la línea de sucesión del Ejecutivo provincial. En la reciente sesión, que se desarrolló de manera ágil y con un acceso limitado al público, se ratificaron seis vicepresidencias, incluida la de Ishii, quien se posiciona así como un actor clave en la política bonaerense, a pesar de su relación fluctuante con Kicillof.



