El exjuez Gabriel Cavallo, quien se destacó por su papel en la declaración de inconstitucionalidad de las leyes de Obediencia Debida y Punto Final, compartió sus reflexiones sobre la memoria y los derechos humanos en una reciente entrevista. Con motivo del 50 aniversario del inicio de la dictadura militar en Argentina, Cavallo subrayó la importancia de mantener una visión crítica y objetiva sobre el pasado reciente del país. En sus declaraciones, enfatizó que los derechos humanos son patrimonio de toda la sociedad y no deben ser utilizados políticamente por ningún sector.
En una conversación con un grupo de periodistas, Cavallo recordó su experiencia y cómo su familia celebró estos 50 años desde una perspectiva democrática. Afirmó que el proceso judicial que se ha llevado a cabo en Argentina es único en la historia de los países que han enfrentado situaciones similares. Resaltó que pocos lugares en el mundo han logrado llevar ante la justicia a los responsables de crímenes de lesa humanidad como lo ha hecho Argentina, lo que pone de manifiesto un compromiso con la verdad y la justicia.
El exjuez también se refirió a la importancia de las condenas que se han dictado tras la anulación de las leyes mencionadas, señalando que para la sociedad argentina es un hecho conocido que estas prácticas de impunidad no volverán a ser aceptadas. A su juicio, la justicia ha respondido a la demanda social por verdad y justicia, lo cual representa un avance significativo en la lucha por los derechos humanos. Sin embargo, advirtió que aún persisten debates sobre cómo se debe recordar este periodo oscuro de la historia nacional.
Cavallo hizo hincapié en la necesidad de distinguir entre el terrorismo de Estado y otros tipos de delitos, indicando que los crímenes cometidos por el Estado tienen una gravedad y un impacto que no se puede equiparar con actos de violencia perpetrados por individuos. En su análisis, enfatizó que el sufrimiento humano no es comparable, pero desde una perspectiva jurídica, las diferencias son marcadas. Un crimen de lesa humanidad, definido por un plan sistemático para eliminar a un grupo específico de la sociedad, es incomprarable con delitos comunes.
El exjuez también criticó la forma en que algunos sectores políticos intentan apropiarse de la narrativa sobre la memoria y los derechos humanos. Según Cavallo, el discurso oficial no siempre refleja la complejidad de la situación actual y puede llevar a una interpretación errónea de lo que realmente ocurrió durante la dictadura. En su opinión, es fundamental tener un enfoque crítico y equilibrado sobre estos temas, sin caer en la simplificación o en el uso de la memoria como herramienta política.
Finalmente, Cavallo destacó el impacto positivo que ha tenido el proceso judicial en la sociedad argentina, con más de 1.300 condenas emitidas hasta la fecha. Esto no solo representa un avance en la justicia, sino también un reconocimiento de las víctimas y sus familias. La lucha por los derechos humanos en Argentina continúa siendo un tema vital, y la reflexión sobre el pasado es crucial para construir un futuro más justo y equitativo. La memoria histórica debe ser preservada, no solo como un homenaje a las víctimas, sino como un compromiso con la verdad y la justicia que debe guiar a las futuras generaciones.



