En los últimos meses, diversos indicadores económicos y encuestas de opinión han comenzado a generar un intenso debate en torno a lo que se ha calificado como una "economía dual" en nuestro país. Este término hace referencia a una realidad donde ciertos sectores económicos prosperan notablemente, mientras que otros quedan rezagados y enfrentan serias dificultades. Esta disparidad en el crecimiento económico se convierte en un tema central para el Gobierno, que debe encontrar soluciones efectivas para equilibrar esta situación y promover un desarrollo más inclusivo.
En el cuarto trimestre del año pasado, el Producto Bruto Interno (PBI) registró un notable incremento del 4,8% en comparación con el mismo periodo de 2023, lo que podría sugerir una recuperación económica. Sin embargo, este crecimiento no se traduce en una mejora generalizada del mercado laboral. De hecho, el informe de IDESA revela que, en los últimos dos años, se han perdido aproximadamente 60.000 empleos en el ámbito urbano, junto con una caída de casi 190.000 trabajadores registrados, lo que plantea serias interrogantes sobre la calidad del crecimiento económico experimentado.
Recientemente, el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) dio a conocer datos preocupantes sobre el mercado laboral. La tasa de desempleo ha aumentado, pasando del 6,4% en el último trimestre de 2024 al 7,5% en la población activa a finales de 2025. Este incremento es aún más alarmante si se considera el conurbano, donde la tasa de desempleo alcanza el 9,5%. Este contexto evidencia que, lejos de ser un fenómeno positivo, el crecimiento del desempleo está relacionado con la reducción del empleo total y no con un aumento en la participación de la población activa.
Además, el deterioro de la calidad del empleo se hace evidente en la disminución del trabajo asalariado registrado y el crecimiento del cuentapropismo. Los datos indican que el único segmento que muestra dinamismo dentro del mercado laboral son los trabajadores informales que operan como cuentapropistas, es decir, aquellos que no están registrados ni siquiera en el Monotributo. Esta situación plantea un desafío adicional para las políticas laborales, que deben abordar no solo la creación de empleo, sino también la mejora de sus condiciones.
Si se consideran los desocupados, los subempleados y aquellos que, aunque tienen trabajo, desean trabajar más horas, se estima que alrededor de una cuarta parte de la población enfrenta problemas laborales significativos. Esta realidad sugiere que, a pesar de la recuperación en la producción, el empleo total permanece estancado. La disminución en el número de asalariados privados registrados refuerza la idea de que muchas empresas están despidiendo trabajadores, lo que contrasta con el crecimiento que se observa en ciertos sectores.
La consultora IDESA argumenta que esta situación se debe en parte a la adaptación de muchas empresas a un contexto de estabilidad y una mayor integración en los mercados globales. Sin embargo, también se señala que persisten problemas estructurales relacionados con el entorno tributario y regulatorio, así como con la deficiente infraestructura física e institucional. Estas condiciones, que afectan de manera desigual a los diferentes sectores, constituyen un obstáculo para la competitividad y limitan las posibilidades de las empresas de mantener y expandir sus niveles de empleo.
Este comportamiento heterogéneo en los sectores económicos es una clara representación de la economía dual que se está experimentando. El crecimiento en la producción en los últimos dos años se ha visto impulsado principalmente por sectores como la agroindustria, energía, minería e intermediación financiera. Recientemente, el ministro de Economía, Luis Caputo, afirmó en redes sociales que el agro se encuentra en un "boom absoluto" y destacó que, según las proyecciones oficiales, las exportaciones del sector podrían incrementarse en 3.700 millones de dólares respecto al año anterior. Esta situación plantea la necesidad de un enfoque más integral y equitativo que permita al Gobierno abordar los desafíos que surgen de esta economía dual y favorecer un crecimiento que beneficie a todos los sectores de la sociedad.



