En abril de 2026, el ingreso disponible de los argentinos experimentó un leve repunte, poniendo fin a una racha de cinco meses consecutivos de caídas. Este indicador, que refleja el dinero que las familias pueden destinar a gastos tras cumplir con sus obligaciones fijas, mostró un crecimiento real del 1% en comparación con marzo, según un informe de la consultora Empiria. Las proyecciones para mayo sugieren que esta tendencia positiva podría continuar, generando expectativas de alivio en el contexto económico actual.

El análisis de Empiria revela que el aumento en el ingreso disponible fue bastante uniforme, afectando tanto a los hogares de ingresos altos como a aquellos de menores recursos. Sin embargo, el crecimiento fue más pronunciado entre los trabajadores informales, quienes vieron un incremento del 1,6% en sus ingresos, seguido por los empleados formales del sector privado que experimentaron un aumento del 1,4%. Por el contrario, los salarios del sector público apenas lograron una mejora del 0,2%, mientras que los ingresos no laborales, que incluyen jubilaciones y transferencias del Estado, se mantuvieron sin cambios significativos en términos reales.

En cuanto a los gastos, el informe indicó un aumento real del 0,8%, influenciado por incrementos en las tarifas de servicios como electricidad (+5,2%), agua (+1,4%) y expensas (+0,2%). Sin embargo, se evidenció una desaceleración en otros rubros, como el transporte público y los alquileres, que experimentaron caídas del 1,7% y 0,1% respectivamente. Este comportamiento sugiere que, a pesar de un leve aumento en el ingreso, las familias siguen enfrentando desafíos en su capacidad de consumo.

Las proyecciones de Empiria apuntan a que en mayo se podría registrar un nuevo aumento en el ingreso disponible, aunque se anticipa que en el segundo semestre del año no habrá variaciones significativas. Para el promedio de 2026, las estimaciones sugieren que los niveles de ingreso se mantendrán estables en comparación con 2025. Sin embargo, es crucial tener en cuenta que, en comparación con el mismo mes del año anterior, el ingreso disponible se encuentra un 1,4% por encima, pero todavía un 2,7% por debajo de los niveles registrados en diciembre de 2023.

Desde que Javier Milei asumió la presidencia, los datos revelan una situación preocupante para los sectores más vulnerables, quienes han sufrido una pérdida del 2,4% en su ingreso, mientras que los hogares de mayores ingresos han visto un incremento del 1,2%. Este desbalance pone de manifiesto la creciente desigualdad en la distribución de ingresos en el país, donde los gastos fijos representan el 32% de los ingresos de los hogares más necesitados, en contraste con solo el 14% en los hogares de mayores recursos.

El informe también destaca una dualidad en el comportamiento del consumo privado durante el primer trimestre de 2026. Mientras que se ha observado un aumento en la adquisición de bienes durables, se ha registrado una contracción en el consumo de bienes no durables. Este fenómeno se produce en un contexto de creciente morosidad tanto en las familias como en las empresas, lo que podría agravar aún más la situación económica en el país. La combinación de estos factores sugiere que, aunque hay señales de mejora en ciertos indicadores, los desafíos estructurales que enfrenta la economía argentina persisten y requieren atención inmediata.