El presidente Javier Milei ha dado un nuevo paso hacia la reconciliación con Jorge Macri, jefe de Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, durante la celebración del Tedeum por el Día de la Independencia en la Catedral Metropolitana. Esta señal de acercamiento contrasta notablemente con la tensión que ambos políticos vivieron el año pasado, cuando su relación se tornó conflictiva, especialmente en el marco de las elecciones porteñas de 2025. En esta ocasión, Milei se acercó en dos oportunidades al dirigente del PRO, y en un gesto que capturó la atención de los presentes, lo felicitó mientras este sostenía a su hijo Vito con una mamadera en la mano.
La imagen de este saludo ha sido ampliamente compartida en redes sociales, particularmente en la cuenta de X del propio Jorge Macri, quien celebró el momento con el mensaje "¡Viva la Patria!". Este tipo de gestos no sólo son simbólicos, sino que también refuerzan una nueva etapa en la relación entre ambos líderes, quienes, tras un periodo de desavenencias, parecen haber encontrado un camino hacia la reconciliación. La escena fue vista por muchos como un intento de dejar atrás las rencillas del pasado y avanzar hacia un futuro más colaborativo.
La relación entre Milei y Macri se tensó considerablemente durante la campaña electoral de 2025, cuando el presidente acusó al jefe de Gobierno de haber desdoblado las elecciones y de haber incorporado al consultor español Antoni Gutiérrez-Rubí, a quien Milei descalificó de manera contundente. Este conflicto alcanzó su punto máximo durante el Tedeum del 25 de mayo de ese año, donde Milei le negó un saludo a Macri, lo que generó una ola de críticas y especulaciones sobre la calidad de su vínculo político.
Sin embargo, la derrota del PRO en las elecciones porteñas, donde Manuel Adorni emergió como el nuevo líder, marcó un cambio significativo en la estrategia de Jorge Macri. Reconociendo errores en su enfoque electoral, Macri tomó la decisión de alejar a Gutiérrez-Rubí de su equipo y comenzó a buscar un acercamiento con el oficialismo. Este viraje ha permitido que, en lugar de antagonismos abiertos, ambos dirigentes busquen puntos de convergencia que beneficien a sus respectivas gestiones.
Desde entonces, se han logrado acuerdos importantes entre la Nación y la Ciudad, como la renegociación de la coparticipación y el traspaso de la Justicia laboral al ámbito de la Ciudad. Estos acuerdos no solo han sido positivos para la gobernabilidad, sino que también han contribuido a suavizar las relaciones entre ambos niveles de gobierno. La nueva actitud del jefe de Gobierno ha permitido que las tensiones se disipen, abriendo la puerta a un diálogo más fluido con la Casa Rosada.
El primer gesto significativo de esta nueva dinámica se produjo en el Tedeum del 25 de mayo de 2023, donde Milei abrazó a Jorge Macri, un acto que fue interpretado como un primer paso hacia la reconciliación. La situación del pasado 9 de julio, donde Milei volvió a acercarse para felicitar a Macri mientras este cuidaba de su hijo, refuerza esta imagen de reconciliación y sugiere que ambos están dispuestos a dejar atrás las diferencias en pos de un objetivo común: el bienestar de la ciudadanía que representan. Así, la escena del Tedeum no solo simboliza un saludo entre dos hombres políticos, sino que también representa un posible renacer de la colaboración entre la Nación y la Ciudad en un contexto político que ha sido todo menos estable en los últimos tiempos.



