El Gobierno de Yemen reconocido internacionalmente denunció este domingo que al menos 150 civiles murieron y más de 200 resultaron heridos durante los últimos diez días por ataques atribuidos a las milicias rebeldes hutíes. La ofensiva se desarrolla en dirección al estratégico estrecho de Bab el Mandeb, según informó el Ministerio de Derechos Humanos yemení.

La cartera condenó “enérgicamente la escalada militar y las violaciones generalizadas” que atribuyó a los hutíes desde el 3 de septiembre. En un comunicado, señaló que los ataques se produjeron en distintas zonas de las gobernaciones de Taiz, Hodeida y Marib, e incluyeron el uso de misiles balísticos, drones y otros tipos de armamento.

El Ministerio también acusó a las milicias de atacar áreas pobladas, campamentos de desplazados y convoyes de civiles que abandonaban zonas de combate. De acuerdo con un recuento inicial citado en el comunicado, cerca de 85.000 personas se vieron obligadas a huir de sus hogares y quedaron expuestas a la destrucción de sus propiedades, la pérdida de sus medios de subsistencia y la falta de necesidades básicas.

Entre los hechos denunciados, la cartera mencionó bombardeos directos contra civiles que escapaban de zonas de combate en la gobernación de Hodeida. Según el Gobierno yemení, algunos de esos ataques alcanzaron a personas que se trasladaban hacia áreas consideradas más seguras y dejaron decenas de muertos y heridos.