El dinámico impulso que los representantes de la Libertad Avanza habían logrado establecer en el Congreso durante el verano experimentó un freno inesperado. Luego de haber conseguido hitos legislativos significativos, como la aprobación de la reforma laboral y la rápida ratificación del acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea, se esperaba que el presidente Javier Milei continuara capitalizando su mayoría consolidada, apoyado por bloques aliados y algunos gobernadores. Sin embargo, las actividades en ambas Cámaras se han ralentizado considerablemente, sin sesiones programadas hasta abril.

En su discurso inaugural del período de sesiones ordinarias, el presidente Milei comunicó su intención de enviar “90 paquetes de reformas estructurales” orientados a “redefinir la arquitectura institucional de la nueva Argentina”. Hasta la fecha, ninguno de estos proyectos ha sido registrado oficialmente, y ni siquiera los líderes de La Libertad Avanza en Diputados y Senado tienen claridad sobre las prioridades que se establecerán desde la Casa Rosada.

Entre los pocos temas que se encuentran en la agenda, se destaca la Ley de Glaciares, cuya discusión se ha postergado debido a la decisión del oficialismo de convocar a audiencias públicas para involucrar a la sociedad civil en el debate. Estas audiencias se llevarán a cabo el 25 y 26 de marzo, y el dictamen podría ser elaborado solo después de esas fechas. No obstante, el calendario legislativo se ve afectado por el feriado del 2 de abril y la Semana Santa, lo que podría retrasar la convocatoria a sesiones hasta el 8 o 9 de abril. Ante la consulta de distintos medios, los legisladores libertarios admitieron que la Casa Rosada aún no ha definido el orden de los proyectos a presentar, aunque se especula que la reforma política podría ser uno de los primeros en debatirse.