El Gobierno de Serbia, encabezado por el primer ministro Duro Macut, solicitó este lunes al presidente Aleksandar Vucic la disolución de la Asamblea Nacional y la convocatoria de elecciones parlamentarias anticipadas. La decisión fue tomada tras más de un año de protestas estudiantiles y en un contexto de tensión política, marcado también por las críticas internacionales a los homenajes al criminal de guerra Ratko Mladic, excomandante de las fuerzas serbobosnias condenado en 2017 por un tribunal de La Haya.
La propuesta fue aprobada durante una sesión extraordinaria del gabinete. “Las elecciones nunca han sido un signo de debilidad del Estado. Son prueba de la fuerza indomable de una Serbia democrática que confía en su pueblo sin reservas. Y nosotros confiamos en los ciudadanos de Serbia, creemos en una Serbia unida”, afirmó Macut durante la reunión con sus ministros.
El primer ministro sostuvo además que los integrantes de su gabinete continuarán ejerciendo sus funciones con normalidad hasta que se forme un nuevo Ejecutivo. “Si bien nuestro mandato tiene fin, la responsabilidad hacia el Estado continúa cada día”, señaló, según informó la cadena pública RTS.
Vucic había anticipado previamente que impulsaría elecciones anticipadas, que podrían realizarse el 18 o el 25 de octubre. Para avanzar con el proceso, el presidente deberá emitir un decreto de disolución del Parlamento dentro de las próximas 72 horas.
El pedido del Gobierno se produce mientras Serbia atraviesa un escenario de crecientes tensiones políticas y con su proceso de adhesión a la Unión Europea paralizado. La información disponible no precisa otros detalles sobre los motivos vinculados a la situación del país ni sobre el calendario definitivo de los comicios.



