El gobierno nacional ha implementado cambios significativos en el régimen de importación de maquinaria usada, una medida que busca dinamizar el sector industrial argentino y fomentar la producción local. A través del Decreto 483/2026, publicado en el Boletín Oficial, se busca actualizar y simplificar un marco normativo que había permanecido inalterado desde su creación en 2016, facilitando así el ingreso de equipamiento productivo desde el exterior.
El objetivo del Ejecutivo es claro: adaptar las regulaciones a las actuales exigencias de la política industrial y comercial del país. En este sentido, se han señalado la necesidad de reducir los tiempos de espera en los trámites administrativos, simplificar procedimientos y aumentar las sanciones para aquellos que incumplan con las normativas establecidas. Con estos cambios, se espera que las empresas tengan un acceso más ágil a la maquinaria necesaria para incrementar su competitividad.
Un aspecto destacado de la nueva normativa es la ampliación de la antigüedad permitida para la maquinaria usada. Anteriormente, se limitaba a un máximo de 20 años, pero ahora se permite que los equipos reconstruidos o actualizados tengan hasta 30 años de antigüedad. Esta medida facilitará a las industrias la incorporación de maquinaria que, aunque no sea nueva, puede ser esencial para mejorar su productividad.
Asimismo, la regulación incluye la reducción del requisito de compra de bienes nacionales, que pasa del 30% al 10% del valor FOB de los bienes importados. Este cambio es significativo, ya que ofrece a las empresas una mayor flexibilidad en sus decisiones de compra, permitiéndoles optimizar sus costos y adaptarse a las circunstancias del mercado. A partir de ahora, las empresas podrán importar líneas de producción completas, siempre que estén destinadas a proyectos que hayan sido aprobados por la autoridad competente.
La normatividad también se ha enriquecido al incluir la posibilidad de importar equipos destinados al tratamiento de contaminantes. Esto significa que las empresas podrán acceder a tecnología utilizada para la eliminación de sustancias nocivas en el aire, suelo y agua, un avance que puede contribuir a la sostenibilidad del sector industrial. La inclusión de estos equipos es un paso importante hacia la modernización y la responsabilidad ambiental de la industria.
Por último, la Secretaría de Industria, Comercio y de la Pequeña y Mediana Empresa del Ministerio de Economía será la autoridad encargada de supervisar la aplicación de esta normativa. Tendrá la facultad de establecer normativas complementarias y colaborar con las subsecretarías de Comercio Exterior y de Industria y Economía del Conocimiento en la aprobación de proyectos. A pesar de la flexibilización de algunos requisitos, las empresas deberán continuar realizando compras de bienes nacionales equivalentes al 10% del valor FOB de la maquinaria importada, asegurando así un balance entre la importación y el fomento de la producción local.



