El Gobierno nacional intenta poner fin a las fricciones con el kirchnerismo relacionadas con la conformación de las comisiones del Senado, en un contexto marcado por la reciente apertura del período ordinario a cargo de Javier Milei. Mientras se espera la llegada de leyes prometidas por la Casa Rosada, la presidenta del bloque oficialista, Patricia Bullrich, trabaja junto a otros legisladores en una estrategia de diálogo para lograr un acuerdo que permita integrar las comisiones de manera más equitativa. La falta de avances en esta semana parece no frenar la búsqueda de soluciones.
En diciembre pasado, el interbloque Popular, liderado por José Mayans, decidió no participar en las comisiones, lo que llevó a una distribución de los espacios entre La Libertad Avanza y sus aliados, quienes se quedaron con 13 de las 19 butacas disponibles, dejando solo seis para el kirchnerismo y sus aliados. En las comisiones de 17 integrantes, la distribución fue de 12 para el oficialismo y 5 para el peronismo.
La situación se agravó en febrero cuando se definieron los nombres para las comisiones de Acuerdos y Relaciones Exteriores, lo que generó un nuevo enfrentamiento. En este contexto, el bloque Convicción Federal, que había estado vinculado al kirchnerismo, presentó su propuesta para integrar estas comisiones, lo que llevó a la inclusión de nuevos nombres como Sandra Mendoza y Guillermo Andrada. Sin embargo, los conflictos persisten, y algunos senadores advierten sobre la necesidad de evitar que se repita la situación de 2024, donde la falta de participación del kirchnerismo podría obstaculizar el trabajo legislativo.



