El Gobierno nacional ha iniciado negociaciones con diversas provincias con la intención de establecer un nuevo pacto fiscal, una medida que goza del respaldo del Fondo Monetario Internacional (FMI) y que ha sido solicitada por varios líderes provinciales. Esta propuesta, que aún se encuentra en sus etapas iniciales, busca reunir apoyos entre los gobernadores para avanzar en un acuerdo que podría redefinir la relación fiscal entre el Estado central y las provincias.
El contexto político actual presenta desafíos significativos, especialmente tras la reciente aprobación de la ley Hojarasca y la reforma del régimen de Zona Fría en la Cámara de Diputados. Estas medidas, que se lograron tras extensas negociaciones, han generado un voto fragmentado entre los mandatarios que apoyan al oficialismo. El nuevo gobierno, liderado por Javier Milei, espera que estas victorias legislativas sirvan como un trampolín para reiniciar un diálogo constructivo en el Congreso, crucial para el desarrollo de políticas fiscales que beneficien a todas las partes involucradas.
Luis Caputo, el ministro de Economía, ha sido uno de los voceros del Gobierno en esta búsqueda de consenso. En declaraciones recientes, Caputo mencionó que se están llevando a cabo conversaciones con algunos gobernadores para convocar a una reunión que impulse la iniciativa de un nuevo pacto fiscal. Destacó que los ingresos brutos y las tasas municipales representan un gran peso en la economía de las provincias, lo que hace imperativo abordar estos temas en las discusiones sobre el acuerdo fiscal.
Uno de los líderes provinciales más cercanos al oficialismo, Osvaldo Jaldo de Tucumán, ha reconocido la importancia de estos contactos. En sus declaraciones a la prensa, Jaldo enfatizó que cualquier tipo de diálogo entre el Gobierno nacional y las provincias es positivo, independientemente de los resultados que se puedan alcanzar. Recordó el Pacto de Mayo, firmado en julio de 2024, y abogó por avanzar en la ejecución de compromisos que no solo aborden cuestiones financieras, sino que también se centren en mejorar la salud, la educación y la seguridad en las regiones más vulnerables del país.
Jaldo también subrayó que es esencial que las provincias reciban un apoyo concreto para poder implementar programas sociales que beneficien a los sectores más desfavorecidos. En este sentido, hizo hincapié en que no se debe esperar que la Nación resuelva todos los problemas, sino que las provincias deben trabajar en conjunto con el Gobierno central para encontrar soluciones efectivas y sostenibles.
Por su parte, el gobernador de Entre Ríos, Rogelio Frigerio, ha expresado su satisfacción por la reciente reducción de las retenciones, aunque también considera fundamental avanzar hacia un nuevo acuerdo fiscal federal. En sus redes sociales, Frigerio ha mencionado la necesidad de un esfuerzo coordinado entre el Gobierno nacional, las provincias y los municipios, lo que sugiere un enfoque colaborativo para la creación de un marco fiscal que beneficie a todos los niveles de gobierno.
Al abordar la cuestión de los impuestos, Frigerio ha sido claro en su postura de que la eliminación de impuestos distorsivos en todos los niveles de gobierno es crucial para mejorar la competitividad del país. Durante el AmCham Summit, reiteró que el camino hacia un nuevo acuerdo fiscal federal es indispensable y que la reducción de impuestos debe ser un esfuerzo conjunto para evitar desequilibrios en la economía del país. Este tipo de iniciativas son esenciales para garantizar un desarrollo equitativo y sostenible en Argentina.



