El Gobierno argentino ha implementado una serie de modificaciones en la estructura del Mercado Eléctrico Mayorista (MEM) con el propósito de optimizar la recuperación de costos de combustibles y garantizar una mayor previsibilidad en un entorno internacional caracterizado por la volatilidad de precios y dificultades en el abastecimiento. Esta iniciativa, que se oficializó a través de una resolución de la Secretaría de Energía del Ministerio de Economía, fue publicada el día jueves en el Boletín Oficial y modifica las "Reglas para la Normalización del MEM y su Adaptación Progresiva", que están vigentes desde octubre de 2025.
Uno de los cambios más significativos introducidos por la resolución es la incorporación de un nuevo criterio en el esquema de recuperación de costos de combustibles y despacho. Este ajuste busca otorgar mayor flexibilidad a los generadores térmicos, especialmente en situaciones excepcionales que puedan afectar la disponibilidad de gas y combustibles líquidos. La medida tiene como objetivo principal evitar discrepancias entre los costos reales de producción y los costos reconocidos por el sistema, garantizando así la continuidad del funcionamiento del sistema eléctrico bajo condiciones de seguridad y eficiencia.
En el contexto de estas modificaciones, se habilita a los generadores que gestionan sus propios combustibles líquidos a reportar libremente sus costos variables de producción. Este mecanismo se basa en el precio vigente en el momento de la adquisición de los combustibles, el cual podrá ser ajustado considerando el inventario disponible y las nuevas compras realizadas. Sin embargo, se establecen límites para estas declaraciones, que no deberán estar por debajo del 75% ni superar en más de un 10% el valor de referencia previamente calculado.
Otro aspecto relevante de la resolución es la modificación en el régimen de remuneración de la energía térmica. Se elimina el mecanismo de penalización conocido como "Deliver or Pay (DOP)", que imponía cargos a los generadores en caso de no contar con el combustible comprometido. Esta decisión se fundamenta en la necesidad de reducir el riesgo de sobrepenalización en situaciones logísticas o comerciales complicadas y de mejorar la correspondencia entre los costos efectivos y la remuneración que reciben los generadores por su energía.
Desde el sector energético se ha enfatizado que el contexto internacional actual, marcado por conflictos bélicos, tensiones geopolíticas y un aumento en los costos logísticos, impacta de forma directa en la disponibilidad de insumos esenciales como el gas natural, el gas natural licuado (GNL), el gasoil y el fuel oil. Esta realidad ha hecho imprescindible el fortalecimiento de las herramientas regulatorias del sistema eléctrico argentino, que busca adaptarse a las nuevas circunstancias.
La normativa también encomienda al Organismo Encargado del Despacho (OED), que es cumplido por Cammesa, a llevar a cabo las adecuaciones técnicas y operativas necesarias para implementar estos cambios. A través de esta actualización, el Gobierno pretende avanzar hacia un mercado eléctrico más descentralizado, eficiente y con señales de precios más claras, alineándose con los objetivos de normalización del MEM. Esta transformación se presenta como un paso crucial para enfrentar los desafíos del sector energético en un mundo cada vez más incierto.



