El gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, alzó la voz este lunes en un enérgico reclamo por la falta de suministro de gas que afecta a las provincias del norte del país. En un mensaje compartido a través de sus redes sociales, Sáenz subrayó que "no podemos seguir siendo ciudadanos de segunda", haciendo hincapié en la necesidad urgente de respuestas adecuadas para esta región. Su mensaje refleja un malestar acumulado que ha crecido con los años, ya que los habitantes del norte argentino enfrentan constantes incertidumbres cada invierno debido a la precariedad en el abastecimiento de este recurso esencial.
El mandatario salteño destacó que el norte necesita "previsibilidad, inversiones y respuestas definitivas" para garantizar un suministro adecuado de gas, esencial no solo para los hogares, sino también para el desarrollo de comercios e industrias locales. En este sentido, Sáenz se comprometió a continuar gestionando y elevando su voz en búsqueda de soluciones que aseguren el acceso a este recurso, que considera un derecho fundamental para todos los argentinos. Al mencionar la historia de Salta como productora de gas para el país, enfatizó que la provincia ha sido una fuente clave de energía durante décadas.
En su discurso, Sáenz recordó que Salta ha aportado gas al país durante años, lo que hace aún más inaceptable la situación actual. "No podemos aceptar que hoy, el norte deba enfrentar la misma incertidumbre cada invierno", expresó, señalando que esta situación no debe ser normalizada. Enfatizó que lo que se está demandando no es un privilegio, sino un derecho que le corresponde a la población del norte, que merece igualdad de condiciones en comparación con otras regiones de Argentina.
El gobernador también advirtió sobre el impacto negativo que esta crisis de suministro tiene en la vida cotidiana de los ciudadanos. Las familias, comercios, industrias y productores del norte enfrentan anualmente la angustia de la falta de gas, lo que pone en riesgo su subsistencia y desarrollo. "Es momento de poner fin a esta situación", afirmó Sáenz, instando a las autoridades a garantizar el suministro que corresponde a la región.
La preocupación por el suministro de gas en el norte argentino no es nueva, pero ha cobrado un nuevo impulso en las últimas semanas. Empresarios de Tucumán y Salta han manifestado su alarma por estar "al borde del colapso", lo que se debe a tres factores principales: el agotamiento de la Cuenca Noroeste, los retrasos en la finalización de la Reversión del Gasoducto Norte y la Resolución Nº 66/2026 de la Secretaría de Energía. Esta última reconfigura el sistema de transporte de gas, afectando gravemente la provisión para las industrias locales.
La Resolución Nº 66/2026, que fue publicada en el Boletín Oficial, establece cambios significativos en la forma en que se transporta el gas natural, en el contexto de la Emergencia Energética. Reconoce los "cambios estructurales" que han alterado los flujos históricos de gas, donde el auge de Vaca Muerta ha desplazado el foco productivo hacia el sur, mientras que la Cuenca Noroeste ha entrado en un proceso de declive, limitando drásticamente los envíos desde Bolivia. Según los informes, esta cuenca apenas aporta un 20% de su capacidad, lo que agrava la crisis de abastecimiento en el norte argentino.



