La cotización del dólar oficial ha retomado su tendencia a la baja este martes, tras experimentar dos jornadas consecutivas de incremento. Este nuevo descenso reafirma el panorama de estabilidad cambiaria que ha caracterizado al mercado en las últimas semanas. Desde hace más de un mes, la divisa se mantiene por debajo de la barrera de $1.400, distanciándose del límite superior establecido por el sistema de bandas cambiarias, lo que genera un entorno de tranquilidad en el ámbito financiero.

En el mercado mayorista, que sirve como referencia para el comercio exterior, el tipo de cambio se ha reducido en $1,50, cerrando en $1.375,50 para la venta. Esta cifra lo sitúa a un 22,8% del límite superior de la banda cambiaria, que actualmente se encuentra en $1.688,68. Esta amplia distancia permite al Gobierno mantener un margen de acción considerable, lo que podría resultar beneficioso en términos de política cambiaria futura.

Asimismo, se ha observado un aumento en la brecha con el contado con liquidación (CCL), que ha alcanzado cerca del 7%. En una jornada con un volumen de operaciones significativo, se negociaron u$s532,1 millones en el mercado de contado, lo que subraya la actividad constante en el sector. Esta diferencia considerable entre el dólar oficial y el CCL sigue generando inquietud entre los analistas, quienes advierten sobre las posibles implicancias de esta disparidad en el corto y mediano plazo.

Analizando el comportamiento del dólar en términos mensuales y anuales, se evidencia que su cotización se mantiene contenida. Durante abril, el tipo de cambio mayorista ha acumulado una baja de $6,50, lo que representa una disminución del 0,5%. Desde el inicio del año, la caída es aún más pronunciada, alcanzando los $79,50, equivalente a un retroceso del 5,5%. Estas cifras han reavivado el debate sobre el posible atraso cambiario y la sostenibilidad del actual esquema de bandas cambiarias entre los economistas.

En cuanto a los dólares alternativos, el MEP se ha operado en $1.415,84, mientras que el contado con liquidación se ha ubicado en $1.470,67, y el dólar blue se ha mantenido estable en $1.410 en las cuevas de la city. Este panorama sugiere que, aunque el oficial se encuentra en un camino de estabilidad, los precios en el mercado paralelo están reaccionando de manera diferente, lo que podría ser indicativo de expectativas variadas entre los distintos actores del mercado.

Uno de los factores clave que ha contribuido a esta calma cambiaria es la abundancia relativa de divisas en el mercado. Desde el Banco Central de la República Argentina (BCRA), se observa que la dinámica actual podría incluso permitir nuevas caídas nominales en la cotización del dólar en las próximas semanas. En una reciente presentación a inversores en Estados Unidos, el vicepresidente de la entidad, Vladimir Werning, destacó que la demanda de dólares para atesorar ha disminuido por segundo mes consecutivo, lo que ha influido en la estabilidad del tipo de cambio.

Este descenso en la demanda privada es significativo, especialmente si se considera que, durante el segundo semestre de 2025, la compra de divisas por parte de individuos fue uno de los principales canales de salida de dólares del sistema. En ese periodo, los particulares retiraron, en términos netos, u$s5.458 millones, cifra que se redujo a u$s2.362 millones en los cuatro meses siguientes. Además, a esta disminución de la demanda se suma un incremento en la oferta de divisas provenientes del sector corporativo, lo que ha aliviado la presión sobre el tipo de cambio oficial. Según Werning, aún quedan por liquidarse aproximadamente u$s3.200 millones relacionados con emisiones de Obligaciones Negociables por parte de empresas privadas, lo que representa un flujo adicional al mercado oficial y contribuye a la estabilidad cambiaria.