El movimiento político Revolución Ciudadana (RC), encabezado por el expresidente ecuatoriano Rafael Correa, ha formalizado una nueva alianza con el partido Acción Movilizadora Independiente Generando Oportunidades (Amigo) para poder presentar candidatos en las elecciones locales que se llevarán a cabo el próximo 29 de noviembre. Esta decisión surge en un contexto complicado para el correísmo, que desde marzo enfrenta una suspensión temporal por parte del Tribunal Contencioso Electoral, debido a una investigación fiscal que involucra acusaciones de lavado de dinero.

Correa, quien gobernó Ecuador entre 2007 y 2017, utilizó su cuenta en la red social X para comunicar a sus seguidores que la lista de candidatos de Amigo se transformará en la Revolución Ciudadana Listas 5 (RC5). En su mensaje, el exmandatario enfatizó que la proscripción de su movimiento es una muestra de arbitrariedad por parte de las autoridades y que es fundamental que la prensa no olvide esta injusticia.

En el marco de esta nueva alianza, Pabel Muñoz, quien actualmente es el alcalde de Quito y se identifica con el correísmo, ha sido designado como precandidato a la misma posición, lo que refuerza la estrategia de la RC por mantener su participación en la política local. Además, Luisa González, reconocida figura del correísmo y excandidata presidencial, ha sido seleccionada como precandidata para la Prefectura de Manabí, otro paso significativo para consolidar la presencia del movimiento en las próximas elecciones.

Sin embargo, no todo es un camino despejado para el correísmo. Juan Iván Cueva, quien había sido candidato a la presidencia por el partido Amigo en las elecciones de 2025, se distanció de la decisión de unirse a la RC, indicando que no estaba de acuerdo con dicha alianza. Este tipo de disensiones internas podría complicar aún más la situación del movimiento, que ya se encuentra bajo el escrutinio de las autoridades.

La presidenta actual de la Revolución Ciudadana, Gabriela Rivadeneira, había anticipado hace algunas semanas que el movimiento buscaría participar en las elecciones locales a través de un partido aliado, aunque había optado por no revelar el nombre del mismo para proteger a sus colaboradores de posibles nuevas estrategias de proscripción. Esta táctica refleja la precaución que el correísmo ha adoptado ante un entorno político adverso.

La suspensión que enfrenta la RC, que se extiende por un plazo de nueve meses, fue dictada por un juez del Tribunal Contencioso Electoral a raíz de una denuncia presentada por el fiscal general encargado, Carlos Alarcón. La denuncia está relacionada con una investigación sobre la presunta financiación de la campaña presidencial de 2023 mediante fondos ilícitos provenientes de Venezuela. Esta situación ha dejado al movimiento en una posición vulnerable ante los cambios en el calendario electoral, ya que el Consejo Nacional Electoral decidió adelantar las elecciones, lo que ha dificultado su participación como organización política.

La situación del correísmo en Ecuador es un claro reflejo de los desafíos que enfrenta la oposición en un entorno político marcado por la polarización y la vigilancia de las autoridades. La capacidad de la RC para adaptarse y formar alianzas será fundamental para su supervivencia política y su futuro en las elecciones locales. A medida que se acercan las elecciones, será crucial observar cómo se desarrollan los acontecimientos y si el correísmo logra consolidar su base de apoyo en un contexto adverso.