El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, intentó minimizar la inquietud generada por el aumento en el precio de la nafta debido al conflicto en Irán, afirmando que este incremento "no nos afecta en realidad". Sin embargo, algunos miembros del Partido Republicano están preocupados por el impacto de estos costos en la percepción económica del partido, de cara a las elecciones intermedias de noviembre.
Durante un discurso en Florida, Trump declaró que los precios habían "aumentado de forma artificial" a causa de la guerra y se comprometió a que volverían a bajar una vez que se resolviera el conflicto. No obstante, el mandatario no proporcionó un plazo claro para esta disminución, mientras se jactaba de que Estados Unidos estaba avanzando más rápido de lo previsto en otros aspectos.
El conflicto ha impulsado el precio de la nafta, que el lunes alcanzó los 3,48 dólares por galón, lo que representa un aumento cercano al 17% desde el inicio de la guerra. Legisladores republicanos están comenzando a aceptar las dificultades políticas que enfrenta el partido en un contexto de precios en alza. El senador John Thune, líder de la mayoría republicana, destacó que el precio de la gasolina siempre es un indicador clave y que es necesario monitorear de cerca esta situación.



