Las pequeñas empresas de Nueva York se encuentran en el centro de una intensa discusión tras la propuesta de elevar el salario mínimo a USD 30 por hora, cifra que marcaría un récord en Estados Unidos. Esta iniciativa, impulsada por sectores progresistas y sindicatos, busca facilitar que los trabajadores puedan afrontar el alto costo de vida en la ciudad, conocida por ser una de las más caras del país.

El proyecto ha suscitado el temor entre comerciantes y emprendedores, quienes advierten que un aumento de esta magnitud podría desencadenar despidos, cierres de negocios y alteraciones en la economía local. Presentada en el Concejo Municipal por la concejala Sandra Nurse y con el respaldo del alcalde Zohran Mamdani, la propuesta contempla que las grandes empresas alcancen el nuevo salario mínimo en 2030, mientras que las pequeñas tendrían un plazo hasta 2032 para adaptarse.

Además, la normativa prevé ajustes anuales ligados a la inflación y se extiende a trabajadores de plataformas y contratistas independientes. Según estimaciones del Economic Policy Institute (EPI), si se aprueba, más de un tercio de la fuerza laboral de la ciudad vería un cambio en su remuneración. La concejala Nurse enfatiza que el objetivo es que ningún trabajador a tiempo completo viva en la pobreza, dado el elevado costo de vida en Nueva York.