El notable incremento en los costos de construcción en dólares ha llevado a un cambio en las preferencias del mercado inmobiliario argentino. Cada vez más, los compradores se inclinan por adquirir unidades terminadas o a estrenar, en lugar de apostar por proyectos en pozo. Este fenómeno se debe a la disparidad entre el costo actual de levantar un nuevo emprendimiento y los precios a los que se comercializan muchas propiedades que ya están finalizadas. Esta situación ha generado un ambiente propicio para que los departamentos listos para habitar ganen terreno, lo que plantea un desafío considerable para los desarrolladores.
La escalada en los precios de los materiales de construcción y la mano de obra ha marcado un antes y un después en el mercado. Según las declaraciones de Damián Tabakman, presidente de la Cámara de Desarrolladores Urbanos (CEDU), los costos de construcción en dólares se han duplicado, y en algunos casos, incluso superado. Por otro lado, los precios de venta de los departamentos usados apenas han aumentado entre un 10% y un 15%. Esta diferencia de precios entre las propiedades terminadas y el costo de construcción revela la complejidad del panorama actual, donde muchos inversores que compraron en pozo ahora se encuentran en una posición favorable, aunque con un nuevo proyecto de construcción podrían enfrentar costos significativamente más altos.
Ezequiel Wierzba, CEO de Click Aparts, también destaca que el mercado de departamentos usados ha mantenido precios deprimidos durante varios años. Esto ha llevado a que muchas propiedades se ofrezcan por debajo de su costo de reposición, lo que, a su vez, hace que comprar una unidad terminada resulte más atractivo económicamente. En este sentido, Wierzba señala que los compradores tienen hoy una oportunidad única, mientras que los desarrolladores enfrentan el desafío de adaptarse a un entorno en el que el costo de construcción ha alcanzado cifras récord.
La paradoja que emerge de esta situación es poco común: adquirir un departamento ya terminado puede ser más económico que construir uno desde cero. Esto ha llevado a los desarrolladores a repensar sus estrategias para mantener la rentabilidad de sus proyectos. Tabakman menciona que muchos han comenzado a enfocarse en ofrecer productos más premium, buscando diferenciarse de la oferta existente que compite principalmente en precio. El objetivo es brindar prestaciones superiores, diseños atractivos y amenities que justifiquen un costo más alto, en un mercado donde el costo de construcción sigue en ascenso.
A pesar de la tendencia actual, en el sector se considera que esta situación podría ser pasajera. Tabakman advierte que la disponibilidad de propiedades recientemente terminadas a precios bajos se agota rápidamente, y una vez que esto ocurra, se espera que los precios comiencen a ajustarse al alza. El metro cuadrado de propiedades usadas se encuentra en niveles bajos y no ha experimentado un incremento significativo en dólares respecto a su valor durante el gobierno anterior, lo que añade un elemento de incertidumbre al futuro del mercado.
La reactivación del crédito hipotecario podría jugar un papel crucial en la evolución del mercado en los próximos meses. Si la demanda se fortalece, los desarrolladores creen que los precios podrían comenzar a acercarse a su valor real de reposición. A pesar de que las tasas de interés están en descenso, las escrituras financiadas con crédito han disminuido, lo que deja el futuro del sector en un estado de ambigüedad. En este contexto, tanto compradores como desarrolladores deberán estar atentos a las fluctuaciones del mercado y a las oportunidades que puedan surgir en un entorno tan dinámico.



