El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, comunicó que el país norteamericano no planea entrar en un conflicto militar prolongado con Irán, estableciendo un periodo estimado de entre cuatro y cinco semanas para las acciones militares en curso. Estas declaraciones clarifican el marco temporal de la ofensiva que Estados Unidos ha lanzado en conjunto con Israel, la cual ha resultado en más de 550 muertes y ha impactado en más de un centenar de ciudades iraníes, de acuerdo con informes de la Media Luna Roja Iraní y otros medios internacionales.

Según información proporcionada por el Comando Central del Ejército de Estados Unidos (CENTCOM), las fuerzas estadounidenses han logrado atacar y destruir instalaciones de mando y control de la Guardia Revolucionaria Islámica, así como capacidades de defensa aérea y diversas bases de lanzamiento de misiles y drones en el territorio iraní. Estas operaciones, que comenzaron el pasado sábado, son parte de una serie de intervenciones militares dirigidas a objetivos estratégicos asociados con el régimen de Teherán.

CENTCOM subrayó que estas acciones buscan neutralizar amenazas percibidas por el gobierno estadounidense, asegurando que las Fuerzas Armadas mantendrán su postura activa frente a los peligros que representa el régimen iraní. Además, se ha reportado que los ataques aéreos han tenido un impacto significativo en la infraestructura militar de Irán, apuntando a puntos críticos relacionados con su capacidad operativa y defensiva. La Media Luna Roja Iraní ha corroborado que la ofensiva ha dejado un saldo de más de 550 víctimas fatales, reflejando la magnitud y el alcance de los ataques en diversas localidades del país.