Durante una reunión en el contexto de la cumbre de jefes de Gobierno de la Comunidad del Caribe (Caricom), el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, reafirmó el compromiso de su país con la estabilidad y la seguridad en Haití. Rubio se reunió con el primer ministro haitiano, Alix Didier Fils-Aimé, donde destacó la necesidad urgente de fortalecer la seguridad frente a la creciente amenaza de las bandas armadas en el país.

El funcionario estadounidense enfatizó que su gobierno no solo respalda a la Fuerza de Represión de Pandillas (GSF), sino que también tomará medidas enérgicas contra quienes apoyan a estos grupos, incluyendo a políticos corruptos que contribuyen a la desestabilización de Haití. En declaraciones a C-SPAN, Rubio mencionó que la GSF está en proceso de fortalecimiento, aunque subrayó que se requieren más recursos para abordar la crisis.

En el marco de la misma cumbre, el primer ministro Fils-Aimé expresó optimismo sobre el avance en la lucha contra las pandillas y la posibilidad de llevar a cabo elecciones este año, gracias a un reciente acuerdo político. Sin embargo, la situación en Haití sigue siendo crítica, con informes de un alto número de muertes y heridos debido a la violencia. La Policía Nacional de Haití, en un operativo reciente, eliminó a al menos 16 pandilleros, mientras que organizaciones locales advierten sobre un aumento alarmante en los secuestros, lo que pone en tela de juicio la capacidad del Estado para garantizar la seguridad de sus ciudadanos.