El gobierno de Estados Unidos ha comenzado un análisis para considerar la expansión de la extracción de petróleo y gas en aguas offshore de California. Esta iniciativa podría resultar en la primera autorización de nuevos permisos en aguas federales desde 1984, en un contexto donde los precios de los combustibles han aumentado considerablemente y hay una creciente necesidad de asegurar la energía nacional.

La Oficina de Administración de Energía Oceánica (BOEM), que forma parte del Departamento del Interior, ha anunciado su intención de realizar un estudio de impacto ambiental. Este estudio evaluará la posible venta de derechos de explotación en diversas áreas de la Plataforma Continental Exterior californiana, lo que marca el inicio del proceso administrativo requerido por la Ley Nacional de Política Ambiental.

El aviso emitido por BOEM ha dado lugar a un periodo de consulta pública de 30 días. Durante este tiempo, tanto gobiernos estatales y locales como ciudadanos podrán expresar sus opiniones y preocupaciones sobre el proyecto. Las primeras ventas de derechos de explotación podrían llevarse a cabo en 2027, especialmente en las costas del sur y centro del estado, a pesar de que la rentabilidad de algunas instalaciones ya ha disminuido en los últimos años, lo que podría complicar futuras inversiones.