Ecologistas en Acción rechazó la decisión del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, encabezado por Sara Aagesen, de extender hasta 2030 el funcionamiento de la central nuclear de Almaraz. La organización sostuvo que la medida contradice los compromisos asumidos con la ciudadanía, la planificación energética y el programa electoral del PSOE.

Javier Andaluz, responsable de Clima y Energía de la entidad, calificó la prórroga como “una traición y un fraude a la ciudadanía”. Según afirmó, la decisión implicará mayores costos a mediano y largo plazo y demorará una transformación energética que, a juicio de la organización, resulta inaplazable.

“Con esta prórroga, el Gobierno abre la puerta al caballo de Troya nuclear: una maniobra que no busca garantizar el suministro eléctrico ni la seguridad radiológica, sino perpetuar un negocio radiactivo cada vez más dependiente del dinero público para seguir operando”, sostuvo Andaluz.

Ecologistas en Acción también cuestionó el procedimiento administrativo utilizado para justificar la extensión de la autorización, al que describió como “nada ortodoxo”. La organización afirmó que el Gobierno central pretende ampararse en ese trámite sin haber realizado una revisión de seguridad en profundidad.

En ese sentido, señaló que el informe del Consejo de Seguridad Nuclear que avala la operación reconoce que su análisis se limita a la concesión de la autorización. De acuerdo con la entidad, el documento deja fuera la inspección y el control de la central durante los próximos años, así como el cumplimiento íntegro de los compromisos exigidos en la resolución.