Dos altos cargos de Reform UK, entre ellos un asesor del líder del partido, Nigel Farage, renunciaron este viernes mientras se desarrolla una investigación interna por presuntas irregularidades en el financiamiento de la formación. El partido negó haber cometido cualquier ilegalidad y sostuvo que el proceso debe avanzar de manera interna y sin prejuicios.

Dan Jukes, asesor de Farage, y James Orr, jefe político y uno de los principales ideólogos de Reform UK, dejaron sus funciones a la espera de las conclusiones de la investigación. El procedimiento fue iniciado luego de que se difundiera una grabación oculta en la que Jukes habría sugerido formas de sortear la legislación electoral para conseguir una donación extranjera de 500.000 libras esterlinas, equivalentes a cerca de 582.300 euros, para el partido.

Jukes negó haber incurrido en irregularidades y afirmó que decidió “apartarse de la política para limpiar su nombre”. Orr, en tanto, no realizó declaraciones públicas. Farage sostuvo que “un par de contratistas han dicho cosas que no deberían haber dicho” y explicó que ambos “fueron apartados esta mañana”.

“El partido no ha roto ninguna ley, no ha aceptado dinero sucio ni nada parecido”, afirmó el dirigente, en medio de la revisión interna sobre el manejo de los fondos y las declaraciones atribuidas a sus colaboradores.