La portavoz adjunta de Sumar y dirigente de Comuns, Aina Vidal, descartó pedir la dimisión del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, o de cualquier otro integrante del Gobierno por la crisis migratoria en Ceuta. Sin embargo, reclamó al presidente Pedro Sánchez una reacción rápida y priorizó el traslado a la Península de las personas migrantes que permanecen en la ciudad autónoma.
“Yo no cesaría a nadie ahora mismo”, afirmó Vidal. Su posición difiere de la expresada por el coordinador federal de Izquierda Unida, Antonio Maíllo, quien planteó la posibilidad de que Marlaska dimitiera si se confirma que conocía informes que advertían sobre una entrada masiva en Ceuta y no los había compartido con el Ejecutivo.
La dirigente sostuvo que no es el momento de impulsar dimisiones ni ceses, pero insistió en que el Gobierno debe asumir que Ceuta no cuenta con capacidad suficiente para atender a todas las personas migrantes que se encuentran allí. En ese sentido, durante la comparecencia de Sánchez de este jueves en el Congreso, pidió ordenar la reubicación de los migrantes entre las comunidades autónomas, con especial atención a los menores no acompañados.
Vidal también valoró la actuación de la ministra de Juventud e Infancia, Sira Rego, de quien dijo que había hecho sus “deberes” al habilitar 500 nuevas plazas. A la vez, consideró que Sánchez se quedó “corto” al referirse al papel de Marruecos en la crisis y reclamó una respuesta política más clara ante la situación.



