A pocas horas de asumir su nuevo rol como jefe de Gabinete, Diego Santilli ofreció su primera entrevista en la que abordó la reciente renuncia de Manuel Adorni, su antecesor en el cargo. Santilli expresó que el estado emocional de Adorni había llegado a un punto crítico, lo que contribuyó a su decisión de abandonar el puesto. La frase "anímicamente no daba más" se convirtió en el eje central de su reflexión sobre el impacto que la presión política y las circunstancias judiciales tuvieron en el ex ministro.

La salida de Adorni se produjo en un contexto complicado, marcado por investigaciones judiciales en torno a su declaración jurada patrimonial. Esta situación se vio agravada por la intensa presión ejercida por la oposición en el Congreso, que no dudó en exigir respuestas y propuso la interpelación del ex funcionario. La renuncia de Adorni no solo fue un hecho aislado, sino que evidenció las tensiones internas dentro del oficialismo, que se debatía sobre su continuidad en un momento de crisis.

Santilli, quien jurará en su nuevo cargo este martes, defendió la decisión de aceptar la renuncia de Adorni, argumentando que era lo más adecuado para permitirle enfocarse en su defensa ante la Justicia. "Es lo que corresponde", aseveró, enfatizando que el ex funcionario deberá enfrentar la situación judicial sin ningún tipo de privilegios o protección institucional. Esta postura del nuevo jefe de Gabinete destaca una intención clara de desmarcarse de cualquier intento de encubrir o proteger a Adorni en el marco del proceso legal.

Las declaraciones de Santilli marcan un hito en la administración actual, al reconocer de manera abierta el impacto de la crisis en la figura de Adorni. Desde que se dio a conocer la investigación judicial, la unidad del oficialismo se puso a prueba y la presión de la oposición se intensificó, creando una atmósfera de incertidumbre en torno a la gestión del Gobierno. La interpelación solicitada por la oposición y la posible moción de censura contra Adorni fueron catalizadores de un clima político tenso en el Congreso, que aún resuena.

Con la renuncia de Adorni ya en el pasado, Santilli se muestra decidido a recuperar la iniciativa política y a retomar el control de la gestión gubernamental. En este sentido, uno de los principales objetivos de su administración será fomentar el diálogo con las provincias para buscar el apoyo necesario que permita avanzar con la agenda legislativa del oficialismo. "El trabajo es acordar con las provincias", subrayó el nuevo jefe de Gabinete, quien considera que construir consensos es fundamental para el éxito de su gestión.

La llegada de Santilli al cargo ha sido recibida con respaldo por parte de varios dirigentes del oficialismo y del PRO, quienes han expresado su confianza en el nuevo jefe de Gabinete y le han deseado éxito en esta nueva etapa del Gobierno. En un mensaje en su cuenta de X, Santilli agradeció la confianza depositada en él por parte del presidente Javier Milei y de Karina Milei, secretaria general de la Presidencia. "Asumo el desafío más importante de mi carrera política", afirmó, reafirmando su compromiso con el trabajo en equipo y la construcción de un Gabinete sólido que comparta una visión clara para el futuro del país.