El ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, anunció recientemente que en junio el Gobierno presentará al Congreso un proyecto de ley destinado a desregular el mercado inmobiliario. Esta iniciativa se centra en cinco aspectos fundamentales que buscan modificar las normativas actuales, incluyendo la eliminación de la obligatoriedad de matrícula en colegios profesionales y la supresión de aranceles mínimos que operan como honorarios. La propuesta tiene como objetivo principal reducir los costos de construcción y facilitar el acceso a la vivienda para la población en general.
El anuncio tuvo lugar en el evento “Real estate 2026: expectativas y realidad”, realizado en el Auditorio Juan Pablo II de la Universidad Católica Argentina (UCA), ubicado en Puerto Madero. En su intervención, Sturzenegger calificó de “aberración social” la práctica de que un colegio profesional establezca precios mínimos para servicios inmobiliarios. Según su perspectiva, el problema radica no en la existencia de estos colegios, sino en el uso del poder estatal para fijar condiciones que no reflejan la dinámica del mercado. Este cuestionamiento fue bien recibido por los desarrolladores e inmobiliarios presentes en el evento, quienes ven en el plan del Gobierno una oportunidad para transformar la estructura del sector.
El debate sobre la desregulación del mercado inmobiliario ha cobrado fuerza desde el año pasado, cuando la iniciativa comenzó a debatirse en la Cámara de Diputados, generando una variedad de opiniones. Sturzenegger, responsable de la formulación de la reforma, reafirmó la intención de avanzar con el envío del proyecto en junio, indicando que se busca eliminar la obligatoriedad de pertenecer a colegios profesionales para ejercer la intermediación inmobiliaria. Esta medida se plantea como un cambio necesario para modernizar el sector y adaptarlo a las necesidades actuales del mercado.
Uno de los aspectos más destacados de la propuesta es la transformación de los colegios inmobiliarios en entidades de afiliación voluntaria. En este nuevo marco, la colegiación dejaría de ser un requisito excluyente, convirtiéndose en una opción para los profesionales del área. Esta modificación busca eliminar el paradigma actual, donde la matriculación y la afiliación a un colegio profesional son condiciones esenciales para operar en el mercado formal, permitiendo así una mayor flexibilidad y acceso a nuevos actores.
Jorge Amoreo Casotti, CEO de Pint, una startup dedicada a facilitar visitas a propiedades a través de la realidad virtual, es uno de los principales promotores de la desregulación. Casotti, quien fue separado de la Cámara Inmobiliaria Argentina por su postura a favor de la reforma, argumenta que esta iniciativa orienta la actividad inmobiliaria hacia un enfoque más comercial y menos restrictivo. La entrada de nuevos proveedores de servicios de intermediación podría generar una reducción de costos y un aumento de la competencia, beneficiando a los consumidores finales.
Con el respaldo de diversos actores del sector, el proyecto de desregulación inmobiliaria busca desafiar las estructuras tradicionales que han limitado la competencia y encarecido los servicios. Si bien el camino hacia la implementación de estas reformas puede enfrentar obstáculos y resistencias, la discusión abierta sobre el modelo actual puede contribuir a un mercado más dinámico y accesible. En un contexto donde la necesidad de vivienda es cada vez más apremiante, la propuesta del Gobierno se presenta como una respuesta necesaria para transformar la realidad del acceso a la vivienda en Argentina.



