Este lunes, un importante número de personas se congregó en el velorio de Taty Almeida, quien fue presidenta de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora y falleció el domingo a los 95 años en el Hospital Italiano de Buenos Aires. La reconocida actriz Nancy Dupláa se hizo presente en la ceremonia que tuvo lugar en la sede de la Federación de Obreros y Empleados Telefónicos de la República Argentina (Foetra), ubicada en Hipólito Yrigoyen 3171, en el barrio porteño de Balvanera. Almeida es recordada como una de las figuras más destacadas en la lucha por los derechos humanos en Argentina, y su deceso ha generado un profundo impacto en la sociedad.
La ceremonia de despedida se llevó a cabo a cajón cerrado, un gesto que refleja el respeto y la solemnidad que merecía una figura de su estatura. Sobre el féretro se posaron pañuelos, remeras y el emblemático pañuelo blanco que simboliza la lucha de las Madres de Plaza de Mayo, con el nombre de su hijo Alejandro bordado. Él desapareció el 17 de junio de 1975, cuando apenas tenía 20 años. Alrededor del ataúd, una mezcla de banderas y telas cubría el suelo del salón, mientras filas de personas se formaban para rendir un homenaje a Almeida, una madre que nunca dejó de buscar justicia.
Nancy Dupláa, acompañada por su pareja Pablo Echarri, compartió una imagen del velorio en sus redes sociales, en la que se percibe la atmósfera de recogimiento y respeto que rodeaba la ceremonia. En su mensaje, la actriz expresó: "Hasta siempre Taty… ahora empieza otra parte de la historia. Sos inmortal", una frase que evidencia el impacto que tuvo Almeida en la vida de quienes luchan por la memoria y la justicia en Argentina. La presencia de Dupláa no fue casual; ella ha mostrado consistentemente su apoyo a causas sociales y ha acompañado a referentes del ámbito de los derechos humanos en actos similares.
El velorio también fue un punto de encuentro para diversas personalidades del mundo cultural y político. Entre los asistentes se destacó Estela de Carlotto, presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, quien recordó con cariño la trayectoria y el compromiso de Almeida. Asimismo, estuvo presente Horacio Pietragalla Corti, exsecretario de Derechos Humanos, quien también es hijo de personas desaparecidas. La convergencia de tantos referentes en un mismo lugar subraya la importancia de la figura de Almeida en la historia reciente del país.
La trayectoria de Taty Almeida es, sin duda, una de las historias más conmovedoras dentro del movimiento de derechos humanos en Argentina. Su vida política comenzó a gestarse tras la desaparición de su hijo, un hecho que la llevó a unirse a otras madres que compartían su dolor. A lo largo de los años, Almeida se convirtió en una voz representativa en la búsqueda de justicia y verdad, dejando un legado que perdurará en la memoria colectiva del país. Su historia es un recordatorio del sufrimiento que muchas familias han enfrentado y del compromiso que aún persiste en la lucha por los derechos humanos.
El impacto de la muerte de Almeida se siente profundamente tanto en el ámbito social como en el político. Su vida fue un testimonio del poder de la resiliencia y la solidaridad entre mujeres, un espíritu que se refleja en las generaciones actuales que continúan abogando por la justicia. La despedida de Taty Almeida no solo es un adiós a una madre y activista, sino también un llamado a seguir adelante con su legado. En un contexto donde los derechos humanos siguen siendo un tema candente, la memoria de quienes lucharon por la verdad debe mantenerse viva.



