Las autoridades costarricenses llevaron a cabo el martes una extensa operación que resultó en la desarticulación de una poderosa organización dedicada al narcotráfico, liderada por Edwin López, conocido como 'Pecho de rata'. Este grupo había sido objeto de una extradición a Estados Unidos en marzo de 2025 e, según informes, mantenía conexiones con la banda colombiana 'Los Costeños'. Con un total de 98 allanamientos realizados en distintas localidades, la acción se considera una de las más significativas en la historia reciente del país.
La operación, coordinada por el Organismo de Investigación Judicial (OIJ), tuvo lugar principalmente en la provincia de Limón, en la costa caribeña. Durante los procedimientos, los agentes detuvieron a 48 individuos sospechosos de estar involucrados en la red delictiva. Además de las detenciones, se incautaron numerosos bienes, que incluyen cuatro armas de fuego, un monto significativo en efectivo que asciende a aproximadamente 30,000 dólares, y otros artículos como marihuana, joyas y vehículos de alta gama. El valor total de los activos relacionados con la organización se estima en más de cinco millones de dólares.
El OIJ subrayó que esta operación requirió una impresionante movilización de recursos, involucrando a alrededor de 1,500 funcionarios, entre los que se encontraban agentes judiciales, policías y fiscales, además de la participación de 70 jueces. Esta magnitud refleja la seriedad con la que el país aborda el problema del narcotráfico, un fenómeno que ha crecido en complejidad y que afecta a diversas naciones en la región.
El director del OIJ, Michael Soto, explicó que la organización desarticulada tenía un modus operandi definido: traficaba drogas desde Colombia, las almacenaba en las costas caribeñas de Costa Rica y luego las distribuía tanto localmente como hacia Estados Unidos. A pesar de la extradición de su líder, el grupo continuó operando bajo la dirección de sus familiares, incluidos sus hijos, lo que pone de relieve cómo las estructuras del crimen organizado pueden persistir incluso tras la captura de sus principales responsables.
Las investigaciones revelaron que este grupo contaba con un fuerte respaldo de la organización colombiana 'Los Costeños', que les proveía tanto marihuana como cocaína. Este tipo de colaboración transnacional es indicativa de la interconexión de las redes de narcotráfico en América Latina, donde los grupos operan de manera coordinada para maximizar su alcance y eficacia en el comercio de drogas.
Entre los arrestados se encuentran tres hijos de López y dos funcionarios de la policía penitenciaria, quienes presuntamente facilitaron la comunicación con 'Pecho de rata' durante su tiempo en prisión. Esta situación resalta las complicadas relaciones dentro de las instituciones encargadas de la seguridad y cómo estas pueden ser infiltradas por el crimen organizado.
Cabe recordar que la extradición de López y su socio, el exministro de Seguridad Celso Gamboa, marcó un hito en la historia jurídica del país, ya que fueron los primeros costarricenses extraditados a Estados Unidos tras la modificación de un artículo constitucional en mayo de 2025 que permitía dicha medida. Ambos enfrentan serias acusaciones en relación con el tráfico de cocaína hacia el país del norte, lo que pone de manifiesto el compromiso de Costa Rica por enfrentar el narcotráfico y sus implicaciones en la seguridad nacional.



