En la ciudad de Homs, Siria, un equipo de arqueólogos ha realizado un hallazgo significativo durante las obras de restauración de la Gran Mezquita, donde se encontró una inscripción en griego que sugiere la existencia de un templo solar en el mismo lugar. Este descubrimiento reaviva un debate histórico que ha perdurado a lo largo de los años entre investigadores y expertos sobre la ubicación del Templo del Sol, asociado al culto del emperador romano Heliogábalo, quien tuvo un papel crucial en la historia religiosa de la región.
La Universidad de Sharjah, ubicada en los Emiratos Árabes Unidos, ha confirmado que la inscripción fue hallada en la base de una de las columnas de la mezquita. El texto, grabado horizontalmente, presenta fórmulas y símbolos que están relacionados con el ámbito militar y de liderazgo, lo que sugiere posibles conexiones con ceremonias de carácter religioso y político. Este tipo de hallazgos es fundamental para comprender las capas de civilizaciones que han coexistido en este sitio a lo largo de los siglos.
Históricamente, la ubicación de la Gran Mezquita, conocida como Emesa, ha sido testigo de una serie de transformaciones religiosas. Desde su origen en la época del paganismo romano, pasando por el cristianismo, hasta llegar al islam, el sitio ha cambiado de propósito y significado en múltiples ocasiones. Cada una de estas etapas ha dejado su huella, lo que complica la identificación precisa de sus raíces religiosas más antiguas.
El profesor Maamoun Saleh Abdulkarim, principal autor del estudio y docente de arqueología en la Universidad de Sharjah, ha subrayado que este hallazgo podría ser clave para identificar el antiguo templo perdido. El equipo de investigadores ha estado trabajando en la comparación de fuentes arqueológicas, monedas y registros históricos para determinar si la mezquita actual fue construida sobre un antiguo santuario solar. Esta línea de investigación es esencial para el entendimiento de la historia religiosa de la región.
El análisis del contexto arquitectónico y la inscripción sugiere que la Gran Mezquita de Homs se erige sobre múltiples capas de significados religiosos, un fenómeno común en los centros urbanos de Medio Oriente. De acuerdo con la revista especializada Shedet, el actual edificio fue erigido en el siglo XII sobre una iglesia dedicada a San Juan Bautista, la cual podría haber reemplazado un templo pagano anterior. Esta continuidad en los usos arquitectónicos y de culto resalta la importancia del sitio a lo largo del tiempo.
Abdulkarim ha señalado que esta inscripción, descubierta durante las labores de restauración, ofrece nuevas evidencias en un debate que ha perdurado por décadas: ¿está el Templo de Heliogábalo ubicado bajo la Gran Mezquita actual o en las capas arqueológicas superiores del tell, donde se encuentran los restos de la ciudadela islámica de Homs? La base de la columna, que mide un metro por un metro y cuenta con una sección tallada de 75 centímetros, refuerza la teoría de que podría haber tenido un uso ceremonial, algo habitual en los templos de la época romana.
La figura de Heliogábalo es particularmente relevante en este contexto, ya que fue un sumo sacerdote del dios solar local y llegó a ser emperador romano en el siglo III d.C. El templo dedicado a este dios tuvo un rol central en la vida religiosa y política de Emesa. Aunque la inscripción encontrada es fragmentaria, contiene descripciones que evocan la imagen de un rey guerrero, comparado con elementos de la naturaleza como el viento y el leopardo, lo que sugiere un fuerte simbolismo en la antigüedad que podría ofrecer pistas sobre las prácticas religiosas de su tiempo.



