La primera jornada del Colombia Digital Summit 2026 ha dejado en claro que el futuro digital del país no se limita a la expansión de la cobertura, sino que también requiere un enfoque integral para cerrar las brechas de acceso, fomentar la inversión y actualizar la regulación del sector. En un contexto de rápida transformación tecnológica, líderes del ámbito público y privado, junto con organismos internacionales, acordaron que la conectividad sigue siendo uno de los desafíos estructurales más apremiantes que enfrenta Colombia.

La inclusión digital se presenta como una herramienta clave para propiciar el crecimiento económico, mejorar la calidad de vida de los ciudadanos y reducir las desigualdades existentes. Durante el evento, que se lleva a cabo en la ciudad de Cartagena, los participantes enfatizaron que el acceso a internet de calidad es fundamental para lograr un desarrollo sostenible y equitativo en el país. Este llamado a la acción resuena en un momento en que la brecha digital se ha vuelto más evidente, afectando especialmente a las comunidades más vulnerables.

La ministra de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones de Colombia, Carina Murcia Yela, destacó que el gobierno de Gustavo Petro ha realizado inversiones sin precedentes en el ámbito de la conectividad. Su objetivo es garantizar un acceso adecuado y servicios digitales de calidad para toda la población. Murcia enfatizó que el desafío no solo es técnico, sino también social, y abogó por políticas que se centren en las necesidades de los usuarios, reconociendo la importancia de entender cómo y para qué utilizan el internet los ciudadanos.

La ministra compartió cifras significativas que demuestran el impacto positivo de estas iniciativas: más de 4.9 millones de personas se han beneficiado de programas de conectividad, se han creado 1.3 millones de nuevos accesos fijos y el número de escuelas rurales conectadas se ha incrementado de 4.275 a 15.269. Además, destacó la importancia de fortalecer a los proveedores de servicios de internet (ISPs) y las nuevas medidas regulatorias, como el decreto 1.079, que busca impulsar el desarrollo del internet comunitario.

Uno de los momentos más esperados del evento fue la presentación del informe de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), titulado ‘Conectividad en un entorno digital en evolución: revisión de Colombia’. Según el análisis de la OCDE, el país ha experimentado un notable crecimiento del 82% en las suscripciones de banda ancha fija, con la fibra óptica representando actualmente el 48% de los accesos. Este informe también resalta la consolidación de las redes 4G y el inicio del despliegue de la tecnología 5G, lo que ha resultado en una mejora significativa de la capacidad y calidad de los servicios de internet.

A pesar de estos avances, el informe de la OCDE advierte que la penetración de la banda ancha fija sigue siendo insuficiente, con solo 17.9 accesos por cada 100 habitantes, lo que se sitúa cerca de la mitad del promedio de los países miembros. La reducción sostenida de los precios de los servicios de internet fijo y móvil, la creación de un regulador convergente y las mejoras en la gestión del espectro son pasos positivos, pero es evidente que aún queda un largo camino por recorrer para alcanzar niveles óptimos de conectividad.

En la última década, Colombia ha logrado avances significativos en el acceso, la asequibilidad y el rendimiento de sus redes digitales, gracias a reformas y políticas enfocadas en la inclusión. Sin embargo, el éxito a largo plazo dependerá de la capacidad del país para mantener y escalar estas iniciativas, asegurando que todos los ciudadanos, sin importar su ubicación geográfica o situación económica, puedan beneficiarse de un acceso a internet de calidad. La lucha por cerrar la brecha digital se convierte, por lo tanto, en una cuestión no solo de tecnología, sino de justicia social y equidad en el acceso a oportunidades.