Los principales aeropuertos de Estados Unidos están enfrentando este fin de semana largas esperas, con filas que alcanzan hasta cinco horas para los controles de seguridad. Esta situación se produce en el marco del inicio del receso escolar y el aumento del turismo nacional, lo que ha llevado a un incremento notable en el flujo de pasajeros. La falta de personal de la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA), atribuida al cierre parcial del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), ha generado estas demoras significativas, especialmente en aeropuertos como el de Houston y Nueva Orleans.
Las autoridades aeroportuarias han emitido recomendaciones para mitigar el impacto de estas esperas. El aeropuerto William P. Hobby de Houston solicitó a los viajeros que lleguen al menos cuatro horas antes del vuelo, mientras que el aeropuerto Louis Armstrong de Nueva Orleans advirtió sobre tiempos de espera superiores a dos horas. Se estima que más de 2,2 millones de pasajeros utilizarán estas terminales durante el receso escolar, lo que representa un aumento de más del 10% en comparación con el promedio anual, exacerbando aún más la situación.
El cierre parcial del DHS, que se mantiene desde febrero de 2026, ha dejado a miles de empleados federales, incluidos los agentes de la TSA, trabajando sin remuneración. Este conflicto presupuestario está vinculado a debates legislativos sobre políticas migratorias, lo que ha dificultado la asignación de fondos y el pago de salarios. La escasez de personal ha llevado a licencias médicas, ausencias y vacantes en turnos críticos, lo que sigue complicando el panorama en los puntos de control de seguridad.



