La defensa de Sergio Ríos, exchofer del extesorero del Partido Popular Luis Bárcenas, afirmó que su representado se sintió “obligado” a colaborar con la denominada Operación Kitchen por su condición de “escolta” del exdirigente. También señaló que el comisario jubilado José Manuel Villarejo le había dicho que la Policía buscaba testaferros y dinero ilegal relacionado con Bárcenas.
El planteo fue expuesto por el abogado Javier Navarro durante su informe final, en la última jornada del juicio que se desarrolla en la Audiencia Nacional. El proceso analiza el presunto espionaje organizado en 2013 desde el Ministerio del Interior del gobierno de Mariano Rajoy para obtener información sensible de Bárcenas y, supuestamente, obstaculizar la investigación sobre una contabilidad opaca en el PP.
La Fiscalía Anticorrupción solicitó para Ríos una pena de 12 años y cinco meses de prisión, además de la nulidad de su nombramiento como funcionario del Cuerpo Nacional de Policía. La acusación le atribuye presuntos delitos de encubrimiento, malversación y contra la intimidad, y sostiene que fue captado por la trama para aportar información sobre Bárcenas y su entorno.
Navarro comenzó su alegato con un pedido de absolución para su defendido. En ese marco, sostuvo que “Kitchen” es una denominación “periodística” y afirmó que se trató de una operación de inteligencia que “jamás ha sido ilícita”.



