En un nuevo capítulo del juicio por contrabando que enfrenta al ex senador argentino Edgardo Kueider, tres testigos de la Aduana paraguaya aportaron testimonios que complican aún más su situación. Este martes, los agentes de la Dirección Nacional de Ingresos Tributarios (DNIT) de Paraguay comparecieron ante el Tribunal de Sentencia, donde se encuentran los jueces Elsa García, Matías Garcete y Adriana Planás, para relatar los hechos ocurridos durante la detención de Kueider en el puente de la Amistad, que conecta Ciudad del Este con Foz do Iguaçu, Brasil.

El primero en declarar fue Cristian Díaz Benítez, responsable del control nocturno en la Aduana. Su turno de trabajo abarca desde las 19 hasta las 7 del día siguiente. Durante su testimonio, Benítez destacó que el vehículo en el que viajaba Kueider, una Chevrolet Trailblazer, fue detenido por un control aleatorio debido a su perfil de alta gama. Al interrogar al ex legislador argentino, este negó tener algo que declarar, sin embargo, la presencia de una mochila negra en el auto despertó sospechas. Al abrirla, los agentes encontraron una suma total de 211 mil dólares, 646 mil pesos argentinos y 3.9 millones de guaraníes, todos sin declarar.

Kueider se identificó como senador argentino en el momento de su detención, lo que llevó a Díaz Benítez a informar a sus superiores sobre la situación. Este procedimiento se llevó a cabo en presencia de representantes de Delitos Económicos y de la Marina paraguaya, quienes documentaron las acciones realizadas. La naturaleza del hallazgo, así como la cantidad de dinero involucrada, han llevado a que este caso se convierta en un foco de atención no solo en Paraguay, sino también en el ámbito político argentino.

La segunda declaración fue la de Diego Tottil, quien se encargó de localizar la mochila que contenía el dinero. Aportó detalles sobre la verificación del vehículo y la presencia de Kueider junto a su pareja y ex secretaria, Iara Guinsel, quien también enfrenta cargos en esta causa. La intervención de Tottil fue crucial, ya que su atención al detalle permitió descubrir el contrabando antes de que la situación escalara a un nivel mayor.

Por su parte, Esteban Castiñeira, otro de los testigos, corroboró que su función fue garantizar la seguridad de todas las personas involucradas y del vehículo en la Aduana. También afirmó que fue Tottil quien realizó el registro del auto, evidenciando la coordinación entre los agentes durante el operativo. La importancia de estos testimonios radica en que establecen una narrativa coherente sobre el descubrimiento del contrabando y la actuación de los funcionarios paraguayos.

El juicio, que comenzó el 9 de junio, ha enfrentado varias postergaciones antes de llegar a este punto. La próxima audiencia está programada para el 25 de junio, donde se espera que se continúe con la presentación de pruebas y testimonios. Kueider enfrenta una pena de hasta dos años y medio de prisión, y si la condena supera los 24 meses, deberá cumplirla efectivamente en prisión. Sin embargo, el tiempo que ya ha pasado bajo arresto domiciliario podría ser considerado en el eventual cálculo de la sanción.

Este proceso no solo es significativo para Kueider, sino también para el entramado de causas que lo rodean en Argentina, donde enfrenta acusaciones de enriquecimiento ilícito y otros delitos. El desenlace de este juicio podría ser un punto de inflexión en su carrera política y en la percepción pública sobre su figura. La atención mediática y la relevancia de las declaraciones de los testigos sugieren que este caso podría ser solo la punta del iceberg de un escándalo mucho mayor.