La Embajada de Cuba en Ecuador ha cesado sus actividades diplomáticas a partir de las 10 de la mañana, hora local de Quito. Esta decisión se produce tras la orden de expulsión del embajador cubano y de todo el personal que formaba parte de la delegación. El edificio que albergaba la sede diplomática ya no muestra símbolos ni identificaciones oficiales, marcando el final de la presencia cubana en el país.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba emitió un comunicado donde expresa su desacuerdo con la decisión del gobierno ecuatoriano, liderado por Daniel Noboa. La acción, calificada como “arbitraria, injustificada y hostil”, se basa en el artículo 9 de la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas, que permite a un estado declarar personas no gratas a miembros del cuerpo diplomático extranjero. Sin embargo, el gobierno ecuatoriano no ha ofrecido detalles sobre las razones específicas que llevaron a esta medida.
En su declaración, las autoridades cubanas lamentaron profundamente la actuación unilateral de Ecuador y recalcaron que su personal diplomático siempre actuó en cumplimiento de las leyes locales, sin interferir en los asuntos internos del país. Además, sugirieron que la expulsión podría estar relacionada con la creciente presión ejercida por Estados Unidos sobre naciones de la región para adoptar posturas más severas hacia Cuba. En un contexto adicional, el presidente Noboa compartió un video en redes sociales donde se observa la quema de documentos en la terraza de la legación cubana, un acto que ha generado controversia y debate sobre las relaciones diplomáticas entre ambos países.


