El Gobierno croata ha decidido este lunes introducir un decreto que establece precios máximos para la venta de combustibles, además de modificar el impuesto especial sobre productos energéticos y la electricidad. Esta medida busca hacer frente al incremento de los precios de la energía y salvaguardar a la población del impacto económico adverso.

El primer ministro de Croacia, Andrej Plenkovic, comunicó que, tras evaluar la situación del mercado internacional de petróleo y energía, se llevó a cabo una reunión virtual con la mayoría parlamentaria. El objetivo es ofrecer una respuesta rápida y responsable que garantice la cohesión social y apoye a las empresas en estos tiempos difíciles.

Plenkovic subrayó la capacidad del Gobierno para liderar políticas que aseguren el suministro energético y mantengan precios accesibles durante la crisis. Se espera que, a partir de ahora, la fijación de precios máximos se realice cada dos semanas y que se reduzca la prima de las entidades que comercializan combustibles. Por ejemplo, el Eurodiésel tendrá un precio de 1,55 euros por litro, mientras que el Eurosuper será de 1,50 euros. Los agricultores verán un ligero aumento en el precio del 'diésel azul', que pasará a 0,89 euros por litro.

El Gobierno ha manifestado que en las próximas semanas se llevará a cabo un seguimiento del mercado para evaluar las repercusiones de estas medidas en la economía y en los ciudadanos.