La ex presidenta de Argentina, Cristina Kirchner, hizo una aparición significativa la tarde-noche de este martes al salir al balcón de su hogar en el barrio de Constitución, donde saludó a los militantes que se dieron cita en la Marcha Federal Universitaria. Este evento, que tuvo su punto culminante en la emblemática Plaza de Mayo, reunió a una multitud de estudiantes y docentes que reclamaban por la situación actual de la educación superior en el país.
Aproximadamente a las 19 horas, Kirchner, quien actualmente se encuentra cumpliendo una condena de prisión domiciliaria, se asomó a su balcón ubicado en San José 1.111, justo en el corazón de una de las zonas más activas en términos de movilización social y política. La cercanía de su residencia con la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires no es un detalle menor; esta institución ha sido históricamente un núcleo de activismo estudiantil y político, lo que añade un contexto relevante a su saludo.
La Marcha Federal, convocada por el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), la Federación Universitaria Argentina (FUA) y el Frente Sindical de Universidades Nacionales, reunió a miles de participantes de diversas instituciones educativas que exigían respuestas ante la crisis que atraviesa el sistema universitario. Este evento se realizó por cuarta vez desde la asunción de Javier Milei como presidente, y se centró principalmente en la denuncia por el incumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario, que establece un marco legal para garantizar los recursos necesarios para el funcionamiento de las universidades.
Entre los reclamos destacados, los manifestantes hicieron hincapié en la falta de ejecución de fallos judiciales que exigen el cumplimiento de ciertos artículos de la ley, que son fundamentales para la recomposición de salarios y becas. La reducción del presupuesto destinado a la educación superior y la consecuente caída del poder adquisitivo de los trabajadores del sector también fueron puntos centrales en las demandas expresadas durante la marcha.
El documento final, que fue leído por estudiantes durante el acto central, instó al Gobierno a cumplir con la legislación aprobada y respaldada por la Justicia en varias instancias. Además, se reclamó la intervención de la Corte Suprema ante la crítica situación de financiamiento que enfrenta el sistema universitario. El texto enfatizó que el actual incumplimiento por parte del Ejecutivo no solo afecta el presupuesto de las universidades, sino que también socava los principios fundamentales del estado de derecho y el contrato social.
En sus declaraciones, los participantes subrayaron la importancia del sistema universitario argentino, que se construyó sobre los principios de ser público, gratuito y federal. Resaltaron que estos valores son logros de muchas generaciones que deben ser defendidos ante cualquier intento de desmantelamiento. La lucha por la educación superior es vista como una batalla por la igualdad y la justicia social, y cualquier ataque contra este sistema se percibe como una amenaza a la equidad y al progreso colectivo en el país.



