El Gobierno argentino se encuentra en un momento crítico, marcado por internas crecientes y la necesidad de tomar decisiones que permitan avanzar en la agenda legislativa. Este martes, la mesa política se reunió en Casa Rosada para intentar coordinar acciones y disminuir tensiones internas que han afectado su gestión en las últimas semanas. La cita se llevó a cabo en el Salón Escudos entre las 16 y las 18, donde se abordaron temas cruciales, como la reforma electoral impulsada por el presidente Javier Milei, un proyecto que busca eliminar las PASO y que aún no cuenta con el apoyo necesario en el Congreso.
La reunión, que no contó con la presencia de Santiago Caputo debido a compromisos previos, se centró en la necesidad de establecer una estrategia clara para el avance legislativo. Manuel Adorni, jefe de Gabinete, y otros miembros del círculo político más cercano al oficialismo, como Martín Menem y Eduardo 'Lule' Menem, participaron del encuentro. La senadora Patricia Bullrich también estuvo presente, aunque se retiró antes de finalizar la reunión por un compromiso en la Cámara alta.
Uno de los puntos más relevantes discutidos fue la presentación de un listado de diez leyes que el Gobierno planea enviar al Congreso. Este esfuerzo no solo busca una mayor coordinación en la estrategia parlamentaria, sino también calmar las tensiones internas que han surgido a raíz de críticas y disputas en el seno del oficialismo. Durante las últimas semanas, la relación entre los miembros del Gabinete se ha visto afectada por la presión sobre Adorni y los reproches cruzados que han emergido entre los distintos sectores del Gobierno.
Patricia Bullrich ha tomado un papel protagónico en la escena política, especialmente tras su reclamo para que Adorni adelantara su declaración jurada en medio de una investigación sobre su patrimonio. Este movimiento fue percibido como un intento de posicionarse en un terreno más autónomo, lo que ha generado descontento entre los allegados a Javier Milei. La falta de apoyo interno ha intensificado la percepción de que Bullrich está más interesada en su propia agenda que en la cohesión del oficialismo, lo que ha llevado a un clima de incertidumbre en Balcarce 50.
Desde el entorno de Milei se reconoce que la tensión ha aumentado, especialmente después de la última reunión de Gabinete, donde los desacuerdos se hicieron más evidentes. A pesar de los intentos de Milei de defender a Adorni, el ambiente de trabajo del Gobierno se ha visto alterado, lo que ha dificultado la capacidad de respuesta ante los desafíos que enfrenta. Esto es particularmente preocupante en un contexto donde la gestión pública ya estaba marcada por una serie de parálisis y dificultades para mantener la iniciativa política en el país.
La reforma electoral, en este sentido, se presenta como un posible punto de unión para el oficialismo. La Casa Rosada espera avanzar en la eliminación de las PASO, así como en otras modificaciones al sistema electoral que podrían facilitar una estrategia más ordenada de cara a las elecciones de 2027. Sin embargo, en el ámbito privado, muchos dirigentes reconocen que aún se requieren más votos y acuerdos con gobernadores aliados para llevar adelante estos cambios. La incertidumbre y las tensiones internas continúan siendo un desafío para el Gobierno, que busca reencaminar su gestión en medio de un clima político complicado.



