La situación actual del Programa de Atención Médica Integral (PAMI) ha desatado una serie de crisis a lo largo del país, evidenciada por la interrupción de servicios en localidades como Marcos Juárez y restricciones de atención en Concordia. Estos problemas se han visto agravados por despidos en Rosario y la creciente preocupación entre los afiliados, que han comenzado a organizarse en Posadas para expresar sus inquietudes. En este contexto, la oposición en el Congreso ha intensificado sus llamados para que se declare una emergencia en el sistema de salud, aunque se enfrenta a obstáculos significativos, como la reciente designación de presidentes libertarios en comisiones clave.

Esteban Leguizamo, actual director de PAMI, ha defendido la continuidad de la atención médica en todos los establecimientos del país, asegurando que los médicos de cabecera están brindando la cobertura necesaria y que los medicamentos continúan siendo accesibles. Estas declaraciones, sin embargo, contrastan con la realidad que enfrentan muchos afiliados, quienes denuncian un deterioro notable en la calidad de la atención. La última presentación del informe de gestión por parte de Manuel Adorni, realizada a finales de abril, también reveló que los desembolsos para el PAMI se están ajustando a lo estipulado en el Presupuesto 2026, que asciende a aproximadamente $10,17 billones.

No obstante, este monto representa una disminución del 3,8% en términos reales en comparación con el presupuesto del año anterior, según el Centro de Economía Política Argentina (CEPA). El impacto de esta reducción se ha manifestado en la disminución de transferencias al PAMI, que en el primer trimestre de 2026 sufrió una caída interanual del 41,3%. Este escenario tiene consecuencias directas en las provincias, donde se han reportado disminuciones en la entrega de medicamentos, como en Buenos Aires, donde la caída alcanzó el 28%, según datos del ministerio provincial. Además, clínicas en Neuquén, La Pampa y Chubut han suspendido la atención no urgente, lo que ha generado un clima de incertidumbre entre los pacientes.

La crisis se complica aún más con la Resolución 1107/2026, que fue implementada el 9 de abril y que afecta directamente la remuneración de los médicos de cabecera. A partir de esta normativa, el pago mensual por afiliado se fijó en $2.100, eliminando incentivos que anteriormente estaban destinados a la formación de posgrado de los profesionales. Esta medida ha sido criticada por diversos gremios médicos, quienes señalan que la eliminación de pagos por consultas iniciales y seguimientos puede traducirse en una reducción de ingresos de hasta el 52,5%. Ante esta situación, los médicos reclaman un ajuste en la remuneración per cápita, exigiendo que esta ascienda, al menos, a $6.500 para poder garantizar un servicio de calidad.

La creciente preocupación por la situación en PAMI ha generado un clima de tensión política, donde el peronismo en el Senado ha decidido convocar a una reunión con profesionales y afiliados para abordar estas cuestiones de manera directa. Sin embargo, el camino hacia una solución se presenta complicado, dado el actual equilibrio de fuerzas en el Congreso, donde las propuestas de la oposición se ven limitadas por la presencia de nuevos actores políticos que no comparten la misma visión sobre la salud pública. La falta de consenso y la polarización entre los partidos dificultan el avance de iniciativas que podrían mejorar la situación de los afiliados.

En medio de esta crisis, la voz de los afiliados se vuelve cada vez más relevante. A medida que las situaciones de desatención se multiplican, la presión sobre el gobierno y los legisladores aumenta, exigiendo respuestas efectivas. La necesidad de un plan integral que contemple no solo la asignación de recursos, sino también la defensa de los derechos de los trabajadores de la salud, se hace cada vez más urgente. La situación del PAMI es un reflejo de los desafíos que enfrenta el sistema de salud argentino en un contexto de crisis económica y política, donde la atención a los más vulnerables no puede quedar relegada.