Seúl ha dado inicio a su ejercicio militar anual, conocido como Freedom Shield, en colaboración con Estados Unidos. Esta actividad, que comenzó el lunes, se lleva a cabo en un contexto de creciente incertidumbre respecto a un posible traslado de activos militares estadounidenses desde la península coreana hacia Oriente Medio, en respuesta a la escalada del conflicto con Irán.
Recientemente, se reportó que algunas baterías del sistema antimisiles Patriot han sido reubicadas en la base aérea de Osan. Este movimiento ha generado especulaciones sobre un eventual despliegue en la región del Medio Oriente. Sin embargo, se considera que esta reubicación podría estar vinculada al inicio de las maniobras Freedom Shield. Las autoridades surcoreanas y los oficiales de las Fuerzas Armadas de EE.UU. en Corea del Sur se han negado a hacer comentarios al respecto, citando razones de seguridad.
La incertidumbre también se ve reflejada en la reducción de las maniobras, que han pasado de 51 ejercicios en el año anterior a solo 22 en la actualidad. Esta decisión se enmarca en la política de la administración del presidente surcoreano, Lee Jae-myung, que busca disminuir las tensiones con Corea del Norte. El ejercicio Freedom Shield se extenderá hasta el 19 de marzo y contará con la participación de aproximadamente 18.000 efectivos, enfocado en mejorar la cooperación y la preparación operativa entre las fuerzas de ambos países. Corea del Norte, por su parte, históricamente reacciona con firmeza ante estas maniobras, considerándolas como un ensayo para una posible invasión.



