Lima, 11 abr (Redacción Medios Digitales) - Este domingo, Perú se prepara para unas elecciones generales que han estado marcadas por la incertidumbre y el descontento de la población hacia la clase política. Durante la campaña electoral, un mensaje ha resonado entre los votantes: "Por estos no", una clara manifestación del rechazo hacia los partidos que actualmente ocupan el Congreso. Este sentimiento se ha traducido en un fuerte desprestigio hacia las instituciones políticas, cuyo rechazo alcanzó un alarmante 95% el año pasado, impulsado por la percepción de corrupción y la ineficacia de los gobiernos recientes.

El descontento popular se centra en la figura de la expresidenta Dina Boluarte, quien ha sido objeto de críticas debido a su manejo de escándalos de corrupción y la represión violenta de protestas que dejaron un saldo trágico en 2023. La población señala que el Congreso ha protegido a Boluarte y ha promovido una serie de legislaciones que muchos consideran perjudiciales para la sociedad. En este contexto, la campaña "Por estos no" se ha convertido en un grito de guerra para aquellos que buscan un cambio real y una alternativa a la corrupción endémica.

Los votantes peruanos se enfrentan a un desafío adicional en esta jornada electoral: una cédula de votación que mide 44 centímetros por 42 de ancho, en la que figuran 35 candidatos a la presidencia, además de representantes para el Congreso y el Parlamento Andino. Este formato ha generado confusión entre los electores, quienes se sienten abrumados por la cantidad de opciones y la dificultad para identificar a los candidatos. Álex Pino, un votante de La Libertad, expresó su frustración al señalar que la proliferación de partidos políticos solo busca confundir al electorado, especialmente en las regiones más alejadas.

La reducción del tamaño de los símbolos de los partidos en la boleta ha llevado a que muchos votantes se sientan inseguros sobre a quién están eligiendo. Las encuestas sugieren que es probable que se produzcan errores en el llenado de las papeletas, lo que podría traducirse en un alto porcentaje de votos nulos. Este escenario pone de manifiesto la falta de preparación y educación cívica entre la población, que se siente perdida a la hora de ejercer su derecho al voto. La campaña "Por estos no" busca no solo alertar sobre la corrupción, sino también resaltar las alternativas que existen en esta elección.

María Córdoba, una anciana que se dirige a un local de votación, comentó su confusión, afirmando que tiene los números de candidatos que ha visto en la propaganda, pero no sabe en qué fila debe votar ni qué número debe escribir. Su inquietud es compartida por muchos otros, incluidos los jóvenes votantes como Sebastián, de 22 años, quien admitió no estar completamente informado sobre las propuestas de los candidatos, a pesar de que está decidido a participar en su primera elección. La incertidumbre de los jóvenes sobre el futuro político del país es palpable, especialmente tras haber vivido un período en el que han cambiado de presidente en múltiples ocasiones en una sola década.

En contraste, otros votantes ya tienen claro por quién votarán. Miriam, por ejemplo, ha decidido respaldar a un candidato que promete un cambio radical en la corrupción, la educación y el empleo. Su opinión resalta la necesidad de que los electores piensen no solo en su bienestar inmediato, sino también en el de aquellos que residen en regiones menos favorecidas. Alejandro, un compañero de Miriam, coincidió en que la falta de información es preocupante y que muchos no conocen a los candidatos ni sus propuestas, lo que podría impactar negativamente en el resultado de las elecciones.

Así, con un panorama electoral marcado por la confusión y el descontento, los peruanos se preparan para ejercer su derecho al voto, enfrentando la complejidad de una elección que podría definir el rumbo político del país en los próximos años. La esperanza de cambio y la posibilidad de elegir a un nuevo liderazgo son temas que dominan las conversaciones en las calles de Lima y más allá, mientras los ciudadanos esperan que esta vez su voz sea escuchada y que su voto realmente importe.