El Pentágono y el Departamento de Energía han llevado a cabo el primer traslado aéreo de un microreactor nuclear sin combustible, trasladándolo de California a Utah en una operación que marca un cambio significativo en la política energética estadounidense. Esta iniciativa, impulsada por el gobierno de Donald Trump, busca fomentar el uso de la energía nuclear tanto en el sector militar como en el civil.

El traslado, que abarcó más de 1.126 kilómetros durante el fin de semana, responde a la creciente demanda de electricidad impulsada por la inteligencia artificial y los centros de datos, así como a la necesidad de garantizar la autonomía energética en el ámbito militar. La administración Trump argumenta que la energía nuclear es una solución viable para asegurar una producción eléctrica confiable, especialmente en un contexto de fluctuaciones en los precios de los combustibles fósiles.

Chris Wright, secretario de Energía, y Michael Duffey, subsecretario de Defensa, estuvieron presentes en el vuelo del microreactor en un avión militar C-17, destacando la intención de acelerar el proceso de licencias para nuevos reactores modulares. Wright enfatizó que este reactor, que tiene un tamaño similar al de una minivan, es uno de al menos tres prototipos que se espera alcancen la criticidad antes del 4 de julio, como prometió el presidente Trump. La empresa Valar Atomics, responsable de su diseño, anticipa que podrá generar hasta 5 megavatios, suficiente para abastecer a cinco mil viviendas, y planea iniciar operaciones comerciales en 2028.