El próximo 16 de junio marcará el inicio de un juicio de gran relevancia en Corrientes, donde se investigará la desaparición de Loan Peña, un niño que fue visto por última vez en 2024. La fiscal a cargo del caso, Pourcel, ha manifestado su firme convicción de que Loan no se fue por su propia voluntad, sino que fue víctima de una sustracción. Esta declaración se produce en el marco de un proceso judicial que involucra a 17 acusados y la presentación de más de 200 testigos, lo que pone de relieve la complejidad y la gravedad del caso.
La fiscal Pourcel, en una reciente entrevista, enfatizó que las pruebas reunidas durante la instrucción del caso son contundentes y permiten sostener la hipótesis de la sustracción. “Estamos convencidos de que Loan no desapareció solo”, afirmó, asegurando que las evidencias confirmarán el accionar coordinado de los acusados. Esta declaración es clave, ya que sienta las bases para lo que será un extenso debate judicial, en el que se buscará esclarecer los detalles de lo ocurrido y determinar la responsabilidad de cada uno de los imputados.
Los 17 acusados se dividen en dos grupos principales. La primera agrupación, conocida como la “banda del almuerzo familiar”, está conformada por siete individuos que supuestamente jugaron un papel crucial en la sustracción de Loan durante un almuerzo familiar el 13 de junio de 2024. Entre ellos se encuentran Antonio Benítez, Daniel Ramírez y Mónica Millapi, quienes enfrentarán serias acusaciones por su presunta participación en este acto delictivo.
El segundo grupo, denominado la “banda del hotel”, incluye a aquellos que habrían intentado influir en los testimonios de los testigos desde un hospedaje en la localidad de 9 de Julio. La fiscalía ha señalado que estos individuos colaboraron con el objetivo de desviar la atención de la investigación y proteger a los principales acusados. Este entramado de complicidad resalta la magnitud del caso y la urgencia de resolverlo para obtener justicia.
El proceso judicial se desarrollará en la capital de Corrientes y se estima que el debate durará entre cinco y seis meses. La expectativa del Ministerio Público es que se logre una sentencia antes de finalizar el año, aunque persisten numerosas incógnitas sobre el destino de Loan. Pourcel ha destacado que durante el juicio se abordarán diversas hipótesis, incluyendo la posibilidad de una trata de personas o un accidente, pero reafirmó que los principales responsables son los siete imputados que sustrajeron al niño.
La fiscal también se refirió a los posibles intereses externos que podrían interferir en el desarrollo del juicio. Con firmeza, afirmó que su equipo se centrará exclusivamente en las pruebas del expediente, sin dejarse influir por factores políticos o económicos. Este enfoque es fundamental para garantizar que el proceso judicial se mantenga claro y objetivo, y para que se haga justicia en un caso que ha conmovido a la sociedad.
Finalmente, el inicio de este juicio representa no solo una oportunidad para esclarecer el trágico destino de Loan Peña, sino también un llamado a la sociedad para que se mantenga atenta y exija justicia en casos de desapariciones y violencia. La comunidad espera respuestas y un cierre a esta dolorosa situación, mientras el juicio avanza con la mirada del país puesta en Corrientes.



