Argentina se prepara para afrontar el Mundial 2026 con la responsabilidad de defender el título obtenido en Qatar hace cuatro años, consolidándose como uno de los grandes favoritos para repetir la hazaña. En su camino, la selección dirigida por Lionel Scaloni se encuentra en el Grupo J, donde compartirá la etapa inicial con Argelia, Austria y Jordania. Este primer encuentro ante los Zorros del Desierto no será un simple trámite, dado que el conjunto africano ha demostrado en los últimos años que puede dar sorpresas en el escenario internacional.
El desafío que representa Argelia para la Albiceleste es significativo. A pesar de que muchos de sus jugadores no son tan reconocidos en el ámbito sudamericano, su estilo de juego dinámico y su capacidad para complicar a los rivales los convierten en un adversario a tener en cuenta. Argelia llega al torneo con la ambición de avanzar a la fase de eliminación directa, aspirando a evitar depender de ser uno de los mejores terceros. Esta motivación puede traducirse en un rendimiento elevado en el campo de juego, lo que podría poner en aprietos a los campeones del mundo.
Vladimir Petkovic, al mando del equipo argelino, ha implementado un esquema táctico que busca maximizar las virtudes de sus jugadores. Su propuesta se basa en transiciones rápidas y en la utilización de las bandas para generar peligro. Aunque su formación tradicional incluía tres defensores, recientemente ha adoptado un 4-2-3-1 que le ha permitido ser más ofensivo y menos dependiente de la defensa. Este cambio estratégico ha transformado a Argelia en un equipo que no solo espera a su oponente, sino que busca tomar la iniciativa y dictar el ritmo del partido, lo cual será crucial para el desempeño de Argentina.
Para que la selección argentina logre un inicio exitoso en el Mundial 2026, será fundamental que contenga la capacidad de Argelia para distribuir el balón hacia las bandas, donde son más peligrosos. La experiencia y el estilo de juego que han mostrado los campeones del mundo en el pasado han demostrado ser efectivos ante planteos similares. Un claro ejemplo es el partido contra Colombia en la final de la Copa América, donde Argentina logró dominar y limitar las oportunidades del rival, lo que permitió a Dibu Martínez tener una actuación tranquila.
En el contexto del fútbol africano, es importante destacar la evolución que han tenido en las últimas décadas. Ya no se trata de equipos que dependen de uno o dos jugadores sobresalientes; Argelia cuenta con una plantilla equilibrada y talentosa que puede poner en aprietos a cualquier adversario. Entre sus principales figuras, destacan tres futbolistas que la Albiceleste deberá vigilar de cerca: Riyad Mahrez, Ibrahim Maza y Amine Gouiri, quienes son pilares fundamentales en el esquema del equipo.
Riyad Mahrez, conocido como el “Messi argelino”, es un jugador que, aunque ha perdido algo de velocidad con el tiempo, sigue siendo un constructor de juego excepcional. Su habilidad para romper líneas defensivas y crear oportunidades de gol es comparable a la de Lionel Messi, lo que lo convierte en una amenaza constante. Por otro lado, Ibrahim Maza se presenta como un volante ofensivo versátil, con una notable capacidad para moverse en espacios reducidos y contribuir tanto en ataque como en defensa. Su estilo de juego, lleno de picardía y creatividad, lo hace un jugador familiar para los sudamericanos, especialmente para los argentinos.
Finalmente, Amine Gouiri, un delantero que representa el modelo moderno de ‘nueve’, combina técnica y creatividad en su juego. Su habilidad para moverse en el área y su capacidad para asociarse con sus compañeros lo convierten en un jugador clave en la ofensiva argelina. A medida que se aproxima el partido inaugural, Argentina deberá estar preparada para un rival que promete dar batalla desde el primer minuto, y que, sin duda, no será un debut sencillo en la defensa de su título mundial.



