En el marco del 50 aniversario del inicio de la última dictadura cívico-militar en Argentina, un gran número de personas se congregó este 24 de marzo en Buenos Aires y diversas ciudades del país para reclamar justicia por los desaparecidos. La consigna principal de la jornada fue clara y resonante: '¡Que nos digan dónde están!'. Este llamado a la verdad y a la justicia se ha convertido en un símbolo de lucha constante de las Abuelas y Madres de Plaza de Mayo, quienes han mantenido viva la memoria de los 30.000 desaparecidos, exigiendo nunca olvidar los horrores del pasado.
Durante la manifestación, se escucharon consignas contundentes como '¡Son 30.000 desaparecidos! Fue y es genocidio. ¡No olvidamos, no perdonamos y no nos reconciliamos!', reflejando la profunda herida que aún persiste en la sociedad argentina. En el acto central, las emblemáticas figuras de los derechos humanos reiteraron su firme postura ante el gobierno actual, liderado por Javier Milei, quien ha sido objeto de críticas por su intento de modificar el discurso oficial sobre la dictadura y la represión ejercida en aquellos años oscuros. La jornada no solo fue un homenaje a los desaparecidos, sino también un punto de encuentro para la oposición política y social del actual gobierno.
La jornada de protesta no estuvo exenta de tensiones. A lo largo de la marcha, los asistentes expresaron su descontento hacia el presidente Milei, coreando frases como 'Milei, basura, vos sos la dictadura'. Este sentimiento de rechazo se encuentra alimentado por la percepción de que el gobierno de Milei busca minimizar los crímenes de la dictadura y redirigir la narrativa histórica para ajustarse a sus intereses políticos. En este sentido, el documento leído en el escenario cuestionó la relación del partido de Milei, La Libertad Avanza, con el imperialismo norteamericano y la dependencia hacia figuras como Donald Trump.
Entre los presentes en la multitudinaria manifestación se encontraron figuras de renombre, como Sergio Massa, ex candidato presidencial del peronismo; Axel Kicillof, gobernador de Buenos Aires; la famosa cantante Lali Espósito; y Adolfo Pérez Esquivel, laureado con el Premio Nobel de la Paz en 1980. Su participación subraya la importancia de la lucha por los derechos humanos en Argentina, así como el respaldo de diversas voces de la sociedad hacia la causa de los desaparecidos y sus familias.
Los organismos de derechos humanos también hicieron eco de su preocupación por la reducción de recursos destinados a la búsqueda e identificación de personas desaparecidas y de los hijos apropiados durante la represión. Esta disminución en la inversión estatal genera un clima de incertidumbre y desamparo para quienes aún esperan respuestas sobre el paradero de sus seres queridos. La exigencia de justicia y la recuperación de la memoria histórica son, por lo tanto, más relevantes que nunca en un contexto donde el pasado parece estar siendo reinterpretado.
Por otro lado, el gobierno lanzó en la mañana del martes un video institucional que, según críticos, intenta relativizar los crímenes de la dictadura. En él se sugiere la necesidad de una "revisión" de los acontecimientos, haciendo mención a los actos de violencia llevados a cabo por grupos guerrilleros, lo que ha sido interpretado como una forma de desviar la atención de las atrocidades cometidas por el Estado. Las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo respondieron con firmeza, denunciando un gobierno que no solo niega la historia, sino que también reivindica el terrorismo de Estado.
El escenario de la Plaza de Mayo, ubicado cerca de la Casa Rosada, se convirtió en un espacio de resistencia y memoria, donde se podían ver pancartas y carteles que demandaban respuestas. El contraste entre la ferocidad de las consignas y el ambiente pacífico en las calles de Buenos Aires fue una constante a lo largo de la jornada, que comenzó con un clima de reflexión y culminó en un vibrante llamado a no olvidar. La lucha por la verdad y la justicia continúa siendo un faro de esperanza para muchos argentinos que anhelan un futuro donde nunca más se repitan los abusos del pasado.



