El portavoz del Gobierno de Chipre, Konstantinos Letymbiotis, anunció que el Consejo de Seguridad Nacional del país se mantiene en sesión continua bajo la dirección de Nikos Christodoulides, luego de los recientes acontecimientos en la base británica de Akrotiri. Esta medida busca asegurar una respuesta coordinada y efectiva ante un incidente que ha generado intensas gestiones diplomáticas entre Chipre y el Reino Unido.
En la madrugada del lunes, el Gobierno chipriota confirmó que la base militar británica en Akrotiri sufrió daños limitados tras el lanzamiento de dos misiles iraníes, según lo denunciado por el ministro de Defensa británico, John Healey. Letymbiotis precisó en sus redes sociales que la información obtenida de diversas fuentes indica que los daños fueron causados por un dron no tripulado.
Tras el incidente, las autoridades de Chipre activaron rápidamente los protocolos de seguridad pertinentes, manteniendo una vigilancia constante en coordinación con el Reino Unido y la administración de las bases británicas. Letymbiotis también reveló que el presidente Christodoulides mantuvo una conversación telefónica con el primer ministro británico, Keir Starmer, para abordar la crisis, mientras el Gobierno chipriota cuestionó algunas declaraciones de Healey, subrayando que no hay evidencia de una amenaza activa para la isla derivada de este ataque.



