En una reciente declaración, el Tribunal Supremo de China abogó por una mayor firmeza en la respuesta judicial ante lo que considera delitos que amenazan la seguridad nacional. Entre estos, se incluyen la subversión, la secesión y el terrorismo, según lo expuesto por Zhang Jun, presidente de la entidad, durante la presentación del informe anual ante la Asamblea Nacional Popular en Pekín.

El informe destaca la necesidad de que los tribunales implementen de manera rigurosa la política penal vigente, enfatizando la protección de la seguridad nacional y la estabilidad social. Además, se menciona la importancia de profundizar en la lucha contra actividades que se consideran riesgosas para el Estado, tales como la infiltración, el espionaje y el extremismo religioso.

Asimismo, se hace referencia a casos concretos, como el del editor Li Yanhe, conocido como 'Fucha', quien fue condenado por incitar a la secesión. Detenido en 2023 en Shanghái, su caso ejemplifica la postura del gobierno chino respecto a la severidad con la que se abordarán estos delitos. El informe también subraya el incremento en la persecución de infracciones relacionadas con recursos estratégicos, como el contrabando de tierras raras, considerados vitales para la economía del país y su seguridad.