Santiago de Chile, 17 de junio (Redacción Medios Digitales) - En un movimiento significativo, el Gobierno chileno estableció una comisión compuesta por expertos independientes con el objetivo de abordar la alarmante crisis de natalidad que atraviesa el país. Esta iniciativa surge en respuesta a la preocupante disminución sostenida de la tasa de fecundidad nacional, que se ha situado en el nivel más bajo de la región y se encuentra entre los más reducidos a nivel mundial. La creación de este grupo de trabajo refleja la urgencia de implementar medidas efectivas que contrarresten esta tendencia demográfica que podría tener graves implicaciones para el futuro del país.
El presidente de Chile, José Antonio Kast, reconoció la complejidad de la situación al afirmar que no existen soluciones simples. En su intervención, destacó que hay naciones que han destinado recursos significativos a este problema sin haber podido revertirlo. Por lo tanto, enfatizó la necesidad de basar las decisiones en estudios rigurosos, así como en las experiencias de aquellos especialistas que comprenden a fondo el fenómeno de la natalidad y sus múltiples dimensiones.
La nueva comisión, que se reunirá mensualmente, está compuesta por 16 profesionales con amplias trayectorias en diversas disciplinas, incluyendo economía, demografía, políticas públicas, género, salud y sociología. Se espera que este grupo elabore un informe con recomendaciones concretas de políticas públicas que se presentará a principios del próximo año. Este enfoque multidisciplinario es esencial para abordar la crisis desde diferentes ángulos y desarrollar soluciones integrales que sean efectivas y sustentables.
María Jesús Wulf, ministra de Desarrollo Social y Familia, agregó que el objetivo principal de la comisión es identificar qué medidas han funcionado y cuáles no en torno a la natalidad. Este esfuerzo se inscribe dentro de un plan más amplio denominado 'Chile Renace', que busca eliminar las barreras que actualmente impiden que las personas que desean tener hijos puedan hacerlo. Estas barreras abarcan desde aspectos económicos y laborales hasta cuestiones de vivienda y salud, que son fundamentales para facilitar la decisión de formar una familia.
El contexto demográfico de Chile es alarmante. Según datos del Instituto Nacional de Estadísticas, el país registró el año pasado su tasa de fecundidad más baja de la historia, con un promedio de 0,99 nacidos por mujer. Esta cifra marca un hito preocupante, ya que el país ha cruzado desde 1999 el umbral del reemplazo generacional, que se sitúa en 2,1 hijos por mujer. Esta tendencia ha llevado a que durante más de veinticinco años Chile no haya alcanzado el número mínimo de nacimientos necesarios para renovar su población de manera natural.
Con una población actual de más de 20,1 millones de habitantes, las proyecciones son desalentadoras. Si la tendencia de baja natalidad continúa, se estima que la población chilena podría descender a menos de 17 millones de personas para el año 2070, alcanzando cifras que se asemejan a las de hace una década. Esta situación no solo plantea desafíos demográficos, sino que también podría afectar la economía, el mercado laboral y los sistemas de bienestar social del país, si no se implementan acciones efectivas a corto y largo plazo. La creación de esta comisión es un paso en la dirección correcta, pero queda por ver si sus recomendaciones lograrán generar un cambio significativo en la realidad demográfica de Chile.



